Esta semana se celebra en Madrid la “II Jornada Profesional de Dermofarmacia”, organizada por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) que preside Carmen Peña, y con la colaboración de los laboratorios farmacéuticos Almirall, La Roche Posay y Avène. El acto estará centrado en la “Comunicación en Dermofarmacia” y estudiará la importancia de este aspecto tanto desde el punto de vista del farmacéutico, como del médico, de los laboratorios o del propio paciente.
La conferencia inaugural correrá a cargo de Raquel Ciriza, vocal de Dermofarmacia del COF de Huesca, que bajo el título “Mesa 2.0: Comunicación más allá del mostrador” expondrá el papel crucial que ya tienen las tecnologías de la información en la Oficina de Farmacia, ya que el aprovechamiento de estas herramientas ayuda a racionalizar los recursos, mejorando el servicio y ahorrando costes. Como bien dijo recientemente el secretario del COF de Madrid, Luis González, “la historia de la farmacia discurre paralela a la de la humanidad y a la evolución que modifica nuestro entorno. Tecnologías que han cambiado y naturalmente también están revolucionando la Sanidad”. Conceptos como “salud conectada” o “salud electrónica” son una realidad gracias a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
La primera mesa redonda del evento, “La relación/comunicación en Dermofarmacia con el paciente oncológico”, estará moderada por Cristina Tiemblo, vocal Nacional de Dermofarmacia. En ella, los ponentes debatirán sobre las necesidades del paciente oncológico, la visión del médico en cómo dirigirse a estos pacientes o qué consejos seguir desde el punto de vista psicológico para tratar de la forma más correcta a los pacientes.
Otro de los coloquios que más me llaman la atención de la Jornada es el dirigido por Carmen Corpas, vocal de Dermofarmacia del COFM, que versará sobre “cómo hacen frente a la crisis en Dermofarmacia países de nuestro entorno”, con Francia y Alemania como principales ejemplos. Porque sin duda, una gestión eficaz en tiempos de crisis por parte de los farmacéuticos es más importante que nunca para la viabilidad del modelo. Y sobre todo en lo referido a esa rama de la Farmacia que estudia, fabrica y expende productos de cosmética no relacionados con patologías que se ha dado a llamar Dermofarmacia, es decir, la rama que se encarga de la dispensación de productos que no siendo medicamentos mejoran la salud.
Se trata de un sector con gran potencial de crecimiento en el que los datos de mercado nos indican que más de un treinta por ciento del valor de mercado se debe al cuidado de la piel, una cuarta parte al aseo, casi un veinte por ciento a las fragancias y se reparten en dos diez por cientos el maquillaje y el cuidado del cabello. Habría que poner más atención al cabello en todas sus disciplinas, cuestión que pasa por una coordinación de los cuidados con los dermatólogos especializados en alopecia. Así que estaremos pendientes del evento que nos proporcionan las señoras Peña y Tiemblo.






































