Los diabéticos tienen hasta cuatro veces más probabilidades de sufrir un infarto o un ictus. Se puede decir que en España hay ya más de cinco millones de personas con diabetes. Incluso la OMS considera esta patología como una epidemia y no puede pasarnos por alto que el gasto medio por cada persona con la enfermedad metabólica más frecuente está en torno a los 3.000 euros al año por lo que representa cerca del 20 por ciento del gasto sanitario en España, algo que invita a reflexionar sobre su manejo y terapéutica.
El tratamiento de la diabetes tipo 2 se basa en tres pilares: el seguimiento de un plan de alimentación equilibrado; la práctica de ejercicio físico regular; y el tratamiento farmacológico personalizado. Un buen número de personas con este tipo de diabetes presenta un grado variable de obesidad, por lo que un objetivo primordial en estos casos es la reducción de peso. Este tratamiento debe ser individualizado en cada aspecto y adecuado al modo de vida del paciente.
La Comisión Europea aprobó en noviembre de 2012 el uso de dapagliflozina en los 27 países de la UE. Este fármaco está indicado en adultos de 18 años o mayores con diabetes mellitus tipo 2 para mejorar el control glucémico. Se utiliza bien monoterapia, cuando la dieta y el ejercicio por sí solos no logran un control glucémico adecuado en pacientes en los que no se considere adecuado el uso de la metformina debido a intolerancia, y también tratamiento adicional en combinación con otros medicamentos hipoglucemiantes, incluyendo insulina, cuando estos, junto con dieta y ejercicio, no logren un control glucémico.
Los ensayos clínicos con dapagliflozilna han demostrado su capacidad para lograr disminuciones sostenidas en la hemoglobina glucosilada (HbA1c), así como ventajas adicionales como la reducción de peso y la presión arterial en pacientes con diabetes tipo 2 en comparación con placebo. Las infecciones genitales y del tracto urinario son relativamente comunes en pacientes con diabetes tipo 2, dado que las altas concentraciones de glucosa en la orina puede facilitar el crecimiento de organismos micóticos y bacterianos. En los ensayos clínicos se registraron infecciones genitales.
En la mayoría de los casos las infecciones fueron leves o moderadas y los pacientes respondieron satisfactoriamente al tratamiento inicial para las infecciones. En pocos casos las infecciones motivaron el abandono del tratamiento con dapagliflozina y alrededor de uno de cada cuatro pacientes que tuvo una infección genital o urinaria tuvo una recidiva. Las infecciones fueron más frecuentes en mujeres y los pacientes con antecedentes presentaban mayor probabilidad de infección recurrente. Así pues este nuevo fármaco de una única toma diaria supone una nueva opción terapéutica para los pacientes diabéticos tipo 2 tanto en monoterapia como en combinación con otros antidiabéticos orales o insulina. Seguro.






































