El presidente de la Fundación Pharmaceutical Care, Borja García de Bikuña, explicó para EG los retos a los que se enfrenta el profesional en materia de atención farmacéutica como preámbulo de la VIII edición del Congreso Nacional que se celebrará en Bilbao entre el 17 y el 19 de octubre bajo el lema: ‘Atención Farmacéutica: un reto multidisciplinar’.
Pregunta. Celebrarán la VIII edición de su congreso nacional, ¿qué se les va a contar a los profesionales?
Respuesta. En esta ocasión la apuesta es muy clara: los farmacéuticos sabemos, queremos, pero no podemos hacerlo solos. Por tanto, pedimos una integración en el sistema y que el trabajo sea multidisciplinar. No es un congreso de autocomplaciencia, sino un congreso en el que farmacéuticos y otros profesionales hablarán del trabajo conjunto de los sanitarios.
P. De hecho, el lema del congreso parte desde esa óptica. ¿Cuántas disciplinas están implicadas?
R. Contaremos con farmacéuticos de cualquier ámbito de ejercicio, con médicos, profesionales de la enfermería, dentistas… Una buena representación de todos los sanitarios que trabajamos alrededor del paciente.
P. ¿En qué se ha avanzado en los últimos años en Atención Farmacéutica?
R. Se ha avanzado aunque menos de lo que nos gustaría. Se ha avanzado mucho en terminología, hemos definido los tres servicios… Es decir, dispensación, indicación farmacéutica y seguimiento farmacoterapéutico (SFT). En la dispensación y en la indicación estamos bien posicionados pero nuestra piedra angular sigue siendo el SFT.
P. Se está hablando de un pacto de Sanidad con las farmacias, ¿qué se puede esperar?
R. Quiero ser cauto, pero es una alegría de que se hable de sentarse todos alrededor de una mesa, que es de lo que se trata. Nos debemos centrar en esto y no estar todo el día pendiente del susto mensual, del anual o de uno u otro decreto. Si queremos que el profesional se deje de centrar en el medicamento y se centre en el paciente hay que cambiar de coyuntura.
P. Potenciar el papel del farmacéutico dentro de la cadena sanitaria haría más sostenible al sistema, ¿está de acuerdo con esta afirmación que tanto se escucha?
R. Estoy de acuerdo. De hecho en este congreso vamos a hablar de experiencias concretas en el sector público y en el privado, de experiencias en farmacias de hospital… Tenemos que avanzar y alinearnos juntos y dejarnos de endogamias. Pero hay que recordar que solos no podemos.
P. Muchos farmacéuticos mostraron su pesar ante la inversión económica que supone avanzar en esta disciplina en estos tiempos tan adversos. ¿De qué opciones disponen para acometerla?
R. Nosotros hemos dicho siempre que cada uno tiene que trabajar con lo que posee. Se puede trabajar muy bien en una farmacia de 75 metros y muy mal en una de 500. El problema no es tanto los materiales de los que se disponen, sino en la actitud del profesional. No se trata de obras arquitectónicas sino de cambio de mentalidad.
P. Para especializarse en alguna rama de Atención Farmacéutica hace falta formación, ¿puede un farmacéutico hoy llevarla a cabo?
R. Sí, y los hechos lo demuestran. Hoy en día hay muchas fórmulas para formarse. Antes la única forma era ir a un curso presencial o comprarse un libro, pero hoy eso ha cambiado. Hay formación online, cursos semipresenciales, formación a través de diversas plataformas… Ahora, el que quiere formarse se forma, aunque es cierto que existen ciertos condicionantes que pueden complicarte la vida un poco.
P. ¿Qué servicios complementarios son los recomendados para implantar en la botica?
R. El seguimiento farmacoterapéutico, que sí exige espacio y una formación adecuada. Nosotros aconsejamos ir poco a poco.
P. Este servicio, ¿se deben retribuir o entran dentro de las funciones que se pueden esperar de un farmacéutico?
R. Tengo claro que debe ser retribuido y que no lo tiene que pagar el farmacéutico.
P. ¿Quién debería pagarlo, el paciente o el SNS?
R. Hay diferentes posibilidades. Igual que hay medicamentos que paga el paciente y otros que paga el Sistema Nacional de Salud, también puede buscarse una fórmula para los servicios complementarios. En cualquier caso, lo primero que tenemos que hacer es demostrar, y hay estudios que tienen ese leitmotiv, los beneficios que se obtienen de hacer seguimiento farmacoterapéutico en la botica. Lo que no puede ser es que el farmacéutico, que está dispensando medicamentos a precio de saldo, corra con ese gasto. Ya veremos quién lo paga, pero cuando algo es bueno, siempre se compra.
P. ¿El envejecimiento de la población es una baza importante para la farmacia?
R. Crónicos, dependientes, ese es el panorama en el que nosotros debemos trabajar. Hay que ser consciente de que el sistema farmacéutico que tenemos es muy bueno y los pacientes tienen a un par de metros una botica con un profesional que le atiende.






































