| viernes, 12 de diciembre de 2014 h |

Seguramente, un suspiro de alivio recorrió el sector cuando el Consejo de Ministros aprobó el nombramiento de Rubén Moreno como secretario general de Sanidad porque, seguramente, más de uno se había llevado las manos a la cabeza cuando, tras tener que recibir a un ministro sin experiencia en Sanidad, Pilar Farjas decidió despedirse por sorpresa. A diferencia de Alfonso Alonso, que le ha devuelto al Ministerio en el que ya trabajó con Celia Villalobos, la veteranía en el caso de Moreno es un grado. Un doctor en Medicina, con una amplia experiencia en el ámbito de la investigación biomédica, es visto por algunos como una muy buena elección y un complemento perfecto a un ministro con experiencia en las letras y sobre todo en Derecho… Algo así como Sherlock Holmes y John Watson.

Esta pareja tiene mucho que hacer, y lo cierto es que sus habilidades combinadas, como ocurría en las novelas de Sir Arthur Conan Doyle, pueden dar lugar a resultados muy superiores a los de simple suma de sus talentos. Hoy, el sector farmacéutico afronta al menos dos cuestiones fundamentales en las que las palabras ‘sanidad’ y ‘derecho’ están intrínsecamente unidas: el Real Decreto de Precios y la reforma que ampare la vinculación del gasto farmacéutico a la evolución del PIB. Ahí es nada.

Pero además de su conocimiento de la actualidad sanitaria, labrado a fuego durante los 15 meses que ha sido portavoz de Sanidad del PP en el Congreso, Moreno refuerza el talante cercano y dialogante del nuevo ministro, especialmente tras la despedida ‘a la gallega’ de Pilar Farjas. En la Cámara Baja se ha ganado muy buena fama como persona que busca acuerdos, aunque ello no haya podido plasmarse, muy a su pesar, en la Subcomisión de Sanidad.

El nuevo secretario general, en el fondo, tiene madera de sobra para hacer mucho más que una apuesta continuista del legado que recibe de Ana Mato y Farjas. La cuestión es que tenga tiempo de hacerlo. No obstante, también es probable que aquí tire de experiencia personal. Este ‘tiramillas’ que ha presidido el Insalud; ejercido de subsecretario de Sanidad de la Generalitat Valenciana y director general del Servicio Valenciano de Salud, ha ido sembrando y recogiendo en Washington, Helsinki, Cambridge o Kansas.

No ha ido corriendo, pero casi, y ese es su agarre. Rubén Moreno es un runner nato de carreras de fondo. Hasta la fecha, presume de no haber dejado ninguna carrera a medias, todo un aliciente a la hora de afrontar la que acaba de empezar a correr, y que por una vez no podrá realizar al aire libre.