J. N. Madrid | viernes, 19 de julio de 2013 h |

Las enmiendas del Senado al proyecto de nueva Ley de Garantías que salieron camino del Congreso para su aprobación definitiva ha subsanado, en parte, un asunto que para la distribución farmacéutica era un “error”: las trabas que se imponían a los farmacéuticos con cualquier clase de intereses económicos directos en almacenes mayoristas. Una limitación que en el texto original llegó a la Cámara Alta con una excepción: la de las cooperativas farmacéuticas, siempre que eso no conllevase un posible conflicto de intereses. Una subsanación de un “error” que ha venido con otro ‘regalo’: a partir de la publicación de la modificación de la nueva Ley de Garantías no será posible crear nuevas cooperativas farmacéuticas ni sociedades mercantiles de distribución con capital farmacéutico.

¿Por qué se impediría la formación de nuevas cooperativas? Cabe destacar que la nueva disposición transitoria segunda que recoge el proyecto que está ahora en el Congreso precisa que los farmacéuticos en ejercicio profesional con oficina de farmacia que formen parte o que puedan entrar a formar parte de cooperativas con un mínimo de 20 cooperativistas o de sociedades mercantiles con un mínimo de cien accionistas o socios, conformadas en ambos casos exclusivamente por farmacéuticos y ya existentes a la entrada en vigor de esta disposición, podrán participar en estas hasta su disolución, siempre que la misma no conlleve un posible conflicto de intereses.

Entonces, ¿qué pasaría respecto a la formación de futuras nuevas cooperativas? En este caso se aplicaría el apartado 2 del artículo 3 de la nueva ley, que precisa que, “el ejercicio profesional del farmacéutico en oficina de farmacia, en establecimiento comercial detallista, en entidades o agrupaciones ganaderas o en un servicio de farmacia hospitalaria y demás estructuras asistenciales será incompatible con cualquier clase de intereses económicos directos de los laboratorios farmacéuticos y/o almacenes mayoristas”. Es decir, de facto, se impediría la formación de nuevas cooperativas de distribución con capital farmacéutico.

La subsanación del “error” que ponía en peligro la supervivencia de los centros farmacéuticos, ya que estos no se encontraban dentro de la excepción que permitía a los farmacéuticos tener intereses económicos directos en almacenes mayoristas, fue acogida con “satisfacción y sorpresa” dentro del sector. Así, lo reconoció el director general de la patronal Fedifar, Miguel Valdés, quien reconoció que el nuevo redactado impide crear nuevas cooperativas a partir de la modificación de la ley.

“Estamos satisfechos porque el texto salido del Senado evita el peligro que suponía el texto inicial para centros farmacéuticos y para algunas cooperativas”, precisó. Eso sí, el propio Valdés añadió que no esperaban que se resolviese esta situación que amenazaba a los centros farmacéuticos a través de esa disposición transitoria.

“La verdad es que no lo esperábamos, aunque lo que importa es que no se ponga en riesgo la supervivencia de los centros farmacéuticos”, señaló. A este respecto, incidió en que el espíritu del nuevo texto es “impedir la creación de empresas ficticias vinculadas a las oficinas de farmacia, y eso es bueno”.

Junto a la modificación de la Ley de Garantías hay otros dos asuntos sobre la mesa de la distribución española: el RD de Distribución y el cambio de modelo de retribución. Dos asuntos que deben marcar el futuro de este agente de la cadena del medicamento. Respecto al RD de Distribución, su proyecto se encuentra ya en el Consejo de Estado a la espera de su perceptivo dictamen. Un proyecto, que no se tramitará con carácter de urgencia, que no contempla una de las tradicionales demandas de este colectivo: el derecho al suministro por parte de los laboratorios.

“Todavía no comprendemos los motivos del actual Gobierno para no atender nuestros argumentos”, declaró Miguel Valdés, director general de la patronal Fedifar. Sin embargo, no da por perdido el que se incluya finalmente este aspecto en el redactado final. “Seguiremos insistiendo, y creo que hemos dado suficientes argumentos al Consejo de Estado para que se incluya este aspecto, que es un desarrollo de la Ley de Garantías”, precisó.

En lo que se refiere al cambio de modelo retributivo, la patronal está realizando una valoración del impacto de la bajada de precios en el margen de la distribución. “Queremos medir los efectos y estimar una proyección, porque haciendo números de coste y márgenes vemos que sobre el 60 por ciento de las presentaciones se distribuyen a pérdidas”, señaló Valdés. ¿Modelo mixto alemán? “Ya nos gustaría”, respondió.