J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 23 de marzo de 2012 h |

Queda aún un largo camino por recorrer para que decisores y proveedores lleguen a un puerto común. Durante las conferencias que despidieron Infarma 2012, los pesos pesados del sector hicieron balance de los objetivos a alcanzar en el futuro y que se evidenciaron durante las distintas ponencias ofrecidas en el transcurso del congreso. En un acto conjunto que reunió al presidente de Farmaindustria, Jordi Ramentol, y a la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, se puso de manifiesto los distintos avatares que han desembocado “en una crisis profunda de ambos brazos del sector, tanto la industria como la botica”.

Así, Ramentol fue el primero en tomar la palabra para explicar la trascendencia que ha tenido la labor de los profesionales del sector en alcanzar el nivel de vida actual. “En los últimos cien años la esperanza de vida de los españoles aumentó treinta años y desde la década de los ochenta hasta ahora en diez”, aseveró.

El presidente de Farmaindustria utilizó un estudio de la Commonwealth que situaba en 2008 al sistema sanitario español como el tercero mejor, solo por detrás de Francia y Japón, para asegurar que se ha conseguido “con una de las partidas presupuestarias más bajas de la Unión Europea, por lo que la eficiencia no es tan mala y recortar aún más un error grave”. Sin embargo las políticas parecen apuntar todas en la dirección de la austeridad presupuestaria y del recorte en gasto farmacéutico, circunstancia que para Ramentol “va a propiciar que la industria se vaya y deje un hueco y beneficios de exportación muy difícil de cubrir”.

De hecho, el presidente de Farmaindustria criticó duramente las últimas legislaciones aprobadas en España. “En 18 meses se han puesto en marcha tres decretos-ley que han recortado un 27 por ciento la facturación del sector”, dijo al tiempo que ahondó su malestar en relación al RDL 9/2011 y su artículo que versa sobre la PPA, al insistir que es el médico el que debe tener la libertad de recetar lo que crea conveniente. “Si seguimos así, IMS ya ha hecho un pronóstico de que la facturación este año decrecerá un 11 por ciento”, señaló.

Tras la conferencia de Ramentol, Peña tomó la palabra para defender el papel de la farmacia dentro del SNS. “La farmacia es el brazo estratégico para asegurar el acceso a los medicamentos y si la industria se constipa, nosotros padecemos neumonía”. Con esta metáfora la presidenta del Consejo General evidenció que todas las medidas que aboguen por cercenar el gasto en la factura farmacéutica conducen a una precariedad del SNS. “Nos dicen los decisores que hay que apostar por la austeridad pero para eso hacen falta reformas estructurales penosas. Las autoridades deben entender que ahogar económicamente a una farmacia es ahogar el acceso de los ciudadanos a los medicamentos”, sentenció.

La contundencia de su crítica se amargó al exigir políticas concretas que ayuden al sector, ya que Peña ve perjudicial “la falta de cohesión y las políticas cortoplacistas”. “No se puede pedir una farmacia con más servicios si no se cimientan las bases para ello”, finalizó.

El Gobierno, tajante

Por su parte, la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, fue la encargada de poner el broche final a Infarma 2012. A este respecto, durante su discurso de clausura, Farjas desgranó, en líneas generales, cuáles van a ser las recetas que va a aplicar el Gobierno que preside Mariano Rajoy. “Hay que potenciar la contención del gasto y para ello deben colaborar todas las partes del SNS. Tenemos como reto crear un sistema viable y para ello debemos aplicar rigor y austeridad en el gasto”, avanzó la secretaria general de Sanidad.

Sin embargo, también tuvo palabras de esperanza, ya que en su discurso afirmó que el Gobierno “trabaja para aunar criterios que creen un marco estable para todo el sector”. Asimismo, Farjas también quiso resaltar durante su intervención que “la farmacia es un pilar importante y tenéis el compromiso de que obraremos en consecuencia”.