c. r. Madrid | viernes, 29 de junio de 2012 h |

Todos los agentes del sector son conscientes de la crisis, pero también de que las últimas medidas han caído sobre el medicamento y, por lo tanto, sobre la industria, la distribución, la farmacia, los médicos y los pacientes, sin diálogo en su elaboración. Ahora la esperanza para ellos radica en que las medidas consigan los ahorros prometidos de 7.000 millones y eviten nuevos ajustes, aunque muchos de ellos son escépticos.

De poco han servido los llamamientos que se hicieron antes de la convalidación del RDL 16/2012. El sector farmacéutico afronta los desarrollos del RDL con la misma incertidumbre y falta de transparencia con la que este se aprobó. Más allá de las medidas cuantificables existe un cajón de sastre, el que afecta, por ejemplo a la creación de la central de compras, sobre la que recaen 1.500 millones de ahorro, caracterizado por el desconocimiento existente sobre plazos de aplicación.

Todo ello cuenta a la hora de valorar los objetivos económicos. Carmen Valdés, presidenta de Semergen-Madrid, es bastante escéptica sobre la posibilidad de las medidas para ahorrar 7.000 millones, al igual que Beatriz Vicén, responsable de Public Affairs and Technical Department en Bayer HealthCare, que considera, además, que los ajustes “impactan en la I+D y no abordan duplicidades e ineficiencias” del sistema. Otros, como Montserrat Almirall, directora general de Stada, creen prematuro dar una respuesta sin más información.

En lo que todos coinciden es que, más importante que el ahorro, son las implicaciones a futuro si no se dota al sector de un marco estable y predecible. Para Enrique Álvarez López, director general-GS de Johnson & Johnson Medical, el peor escenario es que la regulación de precios se traduzca en una falta de interés por invertir, tanto de compañías nacionales como multinacionales.

Además, existe un consenso sobre que la vía de los precios está llegando a su tope. Por un lado, a través de la cascada de bajadas. Hoy ya existen medicamentos con un precio de coste superior al precio de venta, algo que, según Almirall, “solo se puede soportar un tiempo”. Por otro, a través de la igualdad de precios. Para esta experta, el sector debe volver al diferencial de precio entre la marca y el genérico.

La farmacia espera que el decreto consiga sus objetivos para evitar nuevos recortes en un sector que, como explicó Ana Aliaga, secretaria general del CGCOF, soporta desde 2000 un total de 23 medidas que, a fecha de hoy, “están comprometiendo la viabilidad económica” de la farmacia. Su facturación bajó un 9 por ciento por los RDL de 2010 y un 10 por el de 2011.

En este contexto, los pacientes piden un “sistema democrático real”, que articule de una vez por todas su participación efectiva, como señaló Isabel Calvo, vicepresidenta de la AGP.