La ministra de Sanidad, Ana Mato, acudió a su primera comparecencia ante la Comisión de Sanidad del Congreso con una propuesta que trasladará al próximo Consejo Interterritorial: un nuevo modelo de prestación farmacéutica. La ministra cree que el SNS “carece de una estrategia definida en farmacia, a pesar de que el gasto farmacéutico representa más del 22 por ciento del gasto sanitario total”, motivo por el que estima “indispensable y urgente avanzar hacia un nuevo modelo de prestación farmacéutica”.
Mato no fue más allá y ubicó su discurso en aspectos generales: garantizar el acceso a todos los medicamentos; incorporar criterios de eficiencia a las administraciones; posibilitar el acceso a fármacos innovadores que realmente aporten un valor terapéutico añadido; incrementar el porcentaje de genéricos; llegar a consensos para crear un marco normativo estable y previsible; promover el buen uso del medicamento; incluir criterios coste/beneficio para incorporar nuevos medicamentos; o fomentar la participación de las comunidades en la política farmacéutica.
En este sentido, el sector tiene claro sobre qué pilares debe sustentarse ese nuevo modelo. A este respecto, la presidenta de los farmacéuticos españoles, Carmen Peña, incide en la necesidad de avanzar en una farmacia que garantice la calidad de la prestación farmacéutica y asuma nuevos servicios asistenciales demandados por los pacientes. Para ello, cree que es básico “que se haga una contabilidad analítica de la prestación dentro del SNS”, algo que “no puede circunscribirse al último eslabón, la dispensación”. Así, afirma que “se debe ir a la génesis y ver qué puede ser financiable en función de las necesidades terapéuticas de la población, y que a su vez sea sostenible, para no desfinanciar a posteriori”.
Este proceso en cascada, que se iniciaría en los laboratorios, seguiría en los prescriptores (médicos) y acabaría en los dispensadores (farmacéuticos) sería un paso más hacia una cartera básica de servicios de valor añadido. “El primer paso es urgente, para evitar ofrecer una prestación que luego no se pueda pagar, luego se verá cómo avanzar en aspectos como adherencia o la labor asistencial de la farmacia”, indicó. Una cartera de servicios que debería fijarse, según Peña, en una “hoja de ruta” para buscar dar un valor añadido ante las nuevas necesidades terapéuticas del paciente, como pasar de un colectivo de agudos a uno de crónicos. “Las nuevas necesidades generan nuevas demandas, que crean nueva labor asistencial por parte de todos los profesionales, incluidos los farmacéuticos”, dice.
Patronales
Por su parte, desde la patronal estatal de farmacias, FEFE, se incide en algunos puntos que ya expusieron con anterioridad y que fueron esbozados por Mato. A este respecto, el presidente de la patronal, Fernando Redondo, se refirió a la creación de un marco estable; la potenciación de genéricos, “no solo para bajar precios”; o la tarjeta sanitaria única, “aunque se echó en falta que se hablase del historial farmacoterapéutico”. Asimismo, precisa que, a la espera de que Mato concrete las medidas, este nuevo modelo podría incluir iniciativas como “la desfinanciación de ciertos fármacos; alguna medida para concienciar al ciudadano de que los medicamentos cuestan; incidir en la demanda y no en la oferta para atajar el gasto; abrir el diálogo con todos los agentes, incluidos los pacientes; y tener claro el papel asistencial de las farmacias y el ahorro que generan”.
Por su parte, desde la patronal catalana Fefac, su presidente, Josep Esteve, apunta tres líneas en las sustentar ese nuevo modelo: que sea profesional, sostenible y equitativo. Así, incidió en la necesidad “desarrollar una cartera de servicios remunerados”, y cree prioritario “garantizar el cumplimiento de los acuerdos que se establezcan con las administraciones, si se ofrecen unas prestaciones hay que pagarlas”. Además, para alcanzar la sostenibilidad cree que se deben “establecer precios medios europeos, no estar a la cola”. Sobre la vertiente de equidad, incide en que se facilite la accesibilidad con la tarjeta electrónica sanitaria y que esta sea compatible en todo el territorio nacional. “Si la Visa es válida a nivel mundial, cómo no es posible coordinar las tarjetas sanitarias autonómicas”, dice.
Distribución
Por otro lado, la patronal de la distribución, Fedifar, aplaudió que Mato mencionase entre las características del nuevo modelo de prestación farmacéutica el garantizar el acceso al medicamento, la principal función de la distribución. Sobre este particular, y a expensas de conocer más detalles, consideran que este cambio debería traer estabilidad al sector, “sin nuevos e improvisados recortes en la factura y sin que cada comunidad adopte medidas dispares por su cuenta”. Y es que, según indican, “la distribución de gama completa necesita un marco estable y homogéneo para planificar, invertir y diseñar planes que aseguren empleo y rentabilidad”.
Igualmente, desde la patronal se incide en la necesidad “urgente” de que el modelo garantice el abastecimiento de medicamentos a las farmacias y a la ciudadanía, por lo que piden la tramitación del real decreto “que fije claramente la obligación de suministro de los laboratorios a las empresas de distribución de gama completa”. Asimismo, incide en que se debe asegurar los pagos a los proveedores, hacer una financiación realista de la Sanidad, y que se traten de buscar junto a los representantes del sector soluciones.
Comparecencia
La comparecencia de Mato, a pesar de no profundizar en las medidas a adoptar, fue bien recibida por el sector. Así, Peña se mostró satisfecha porque, “a pesar de ser muy política”, considera que “se habló de los puntos claves, que ahora habrá que desarrollar uno a uno en el Consejo Interterritorial, ya que pasan por un compromiso ejecutivo de este órgano”. Asimismo, también se felicita por cómo planteó el modelo de Pacto por la Sanidad que espera alcanzar.
La misma opinión tiene Redondo, que califica como “positivo” el discurso de Mato, ya que “ha apuntado muchas de las demandas que hemos hecho durante estos años”. Por su parte, para Fefac, en líneas generales, esta primera comparecencia de la ministra demostró “que es nueva en el sector, aunque seguro que tiene muy buenos asesores”. Eso sí, subrayan que Fefac le desea “muchos éxitos y mucho sentido común, que es lo único que requiere el mundo sanitario”.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad, la ministra Ana Mato hizo un guiño a los farmacéuticos españoles al mostrar su apoyo sin fisuras al actual modelo farmacéutico que vincula propiedad-titularidad y que establece una planificación por criterios demográficos y de distancias. Lo hizo después de que el portavoz de Sanidad del PP, Manuel Cervera, le preguntase sobre el modelo de farmacia que tenía pensado y cómo iba a defender a la farmacia española.
A este respecto, la ministra se mostró firme en la defensa de un modelo que, durante su etapa de eurodiputada, fue defendido en Bruselas por los miembros de su partido. “Este ministerio apoya, como no puede ser de otra manera, el modelo español de farmacia comunitaria representado por las oficinas de farmacia, cuyos profesionales demuestran cada día que son parte integrante del Sistema Nacional de Salud”.
Sobre este punto, la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, indicó que Mato había sido “consecuente con la posición de su partido y su programa electoral”. Asimismo, indicó que Mato sabe que “la farmacia es un establecimiento sanitario muy comprometido que necesita un apoyo expreso ante los envites que se están produciendo en otras partes de Europa para intentar hacerse con el medicamento como si fuese una mercancía”.






































