L. Díaz Madrid | viernes, 25 de abril de 2014 h |

El sector farmacéutico cerró la semana bursátil con un claro predominio de las ganancias: de los valores que integran el Índice Global, 20 cerraron al alza frente a tan solo seis que lo hicieron con pérdidas. Los movimientos más significativos fueron, por el lado alcista la subida de AstraZeneca de un 6,1 por ciento, mientras que por el lado negativo Amgen retrocedió un 4,7 por ciento. Así, el Índice Global cerró la semana con una subida del 0,6 por ciento, superando ligeramente el comportamiento medio de las bolsas. La ganancia de esta semana le ha permitido situarse nuevamente en la zona de rentabilidad positiva en lo que va de año, mientras que en la comparación interanual presenta una plusvalía del 10,7 por ciento.

Astrazeneca cerró por encima de los 48 euros, marcando un máximo anual. Su comportamiento en el último año presentó una primera fase horizontal, hasta octubre del pasado año, iniciando entonces un movimiento ascendente de cierta intensidad que le llevó a marcar un máximo el pasado mes de febrero. Por su parte, marzo y la primera mitad de abril fueron un periodo de corrección en el que AstraZeneca comenzó a deslizarse a la baja, cediendo parte de lo ganado anteriormente. En la última semana este valor ha rebotado con fuerza al alza, repunte que coincide con la información aparecida en los medios sobre posibles contactos entre Pfizer y AstraZeneca para su posible adquisición, operación valorada en 70.000 millones de euros.

Otro valor destacado en estos últimos días fue Gilead que se anotó una subida del 5 por ciento. En los últimos 12 meses Gilead ha mostrado un perfil eminentemente alcista, caracterizado tanto por su continuidad como por la intensidad de esta subida (de hecho al marcar su máximo en febrero acumulaba una plusvalía en el año del 60 por ciento). En el último mes y medio Gilead ha abandonado esta senda de subida, comenzando a ceder posiciones con cierta intensidad, situación que parece haber controlado en los últimos días. Los analistas manejan un precio objetivo a corto-medio plazo de un 34 por ciento por encima de su actual cotización. Alcanzar este ambicioso objetivo permitiría a Gilead establecer un nuevo récord.

Otra de las principales biotecnológicas, Amgen, tuvo un comportamiento muy diferente al anterior, retrocediendo en estos últimos días casi un 5 por ciento. Hasta el pasado mes de marzo la tendencia dominante en este valor fue claramente alcista, acumulando en el último año una significativa plusvalía. En los dos últimos meses sin embargo su comportamiento ha cambiado significativamente, comenzando a ceder posiciones. De cara a su posible evolución en el corto-medio plazo, señalar que los analistas manejan un precio objetivo de 95 euros, un 16 por ciento por encima de su precio actual. Se trata de un objetivo que se podría definir como ambicioso teniendo en cuenta el comportamiento más reciente de este valor.

Abbott cerró la semana en positivo con una subida del 2,8 por ciento. Actualmente este valor se mueve por encima de los 27 euros, relativamente cerca de su máximo del año. Su comportamiento en este periodo ha estado marcado por cierta volatilidad, con oscilaciones en algunos casos muy significativas en una y otra dirección. Los analistas anticipan un comportamiento positivo de este valor en los próximos meses, con una subida que podría rondar el 5 por ciento. Por su parte, Pfizer mantuvo en estos últimos días su cotización anterior, presentando una subida de tan solo un 0,4 por ciento. Actualmente este valor se mueve cerca de los 22 euros.