La asociación de empresas de tecnología sanitaria, Fenin, emitió la semana pasada su informe anual del que se desprende una conclusión clara: la contracción del mercado doméstico hace que sean las ventas en el exterior las que ayuden a las compañías a capear mejor el temporal. Así, según los datos facilitados, el valor de las exportaciones del sector ascendió a 1.883 millones de euros en 2012, un 4,8 por ciento más que en el año anterior, mientras que la actividad en el mercado interior experimentó un descenso del 6 por ciento, hasta alcanzar una facturación de 7.200 millones.
Según Fenin, estas cifras sirven para demostrar “la apuesta decidida del sector por la internacionalización e ilustrar sobre la tendencia al alza de todas aquellas actividades dirigidas a diversificar la actividad en distintos mercados, compensando así la disminución de la demanda interna”. Una apuesta que ha dado sus frutos, ya que en el periodo 2008-2012, las exportaciones de tecnología sanitaria crecieron un 10 por ciento.
Concretamente, los países de la Unión Europea concentran el 60 por ciento del total de las exportaciones del sector de la tecnología sanitaria española. Pero es que, además, la calidad y ventaja competitiva de la industria española están facilitando la presencia en mercados no comunitarios o de países emergentes.
Por otra parte, y desde el punto de vista del descenso de la facturación en el mercado nacional, Margarita Alfonsel, presidenta de la patronal, aclaró que “en 2012 se ha mantenido la profunda crisis económico-financiera y social que ha impactado directamente en la actividad del sector, llevando a la concentración y desaparición de empresas en todos los sectores”.
Impacto de los impagos
Dentro de los factores que han incidido en la pérdida de rentabilidad de estas empresas está el problema de los impagos. Y pese a la puesta en marcha del Plan de Pago a Proveedores y el Fondo de Liquidez Autonómico, “decisivos para liquidar la deuda antigua de las comunidades”, la deuda pendiente con el sector de tecnología sanitaria ascendió a 2.806 millones de euros, mientras que el plazo medio de pago fue de 273 días a cierre del ejercicio de 2012.
Junto a este, están la crisis económica, la convulsión de los mercados financieros, los procesos de consolidación fiscal y los mecanismos establecidos por los gobiernos autonómicos dirigidos a la contención del gasto que, según Fenin, explican el retroceso del mercado. Un retroceso que según la patronal no ha afectado a todos por igual. “El sector de Electromedicina ha visto reducida su actividad en un 45 por ciento debido fundamentalmente a la restricción de dotación de equipamiento nuevo o de reposición”, señalan.






































