El desabastecimiento de medicamentos no es un fenómeno nuevo en España. Según ha recordado Flancesc Pla, vicepresidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, en una mesa que ha analizado este problema en la jornada del miércoles 25 de marzo de Infarma 2015, “es ahora cuando estamos reconociendo que existe un problema, pero viene de lejos, y tuvo un momento crítico hace medio año con la falta de inmunosupresores; ha sido a partir de ahí cuando el sector se ha puesto las pilas”. Por su parte, Miguel Valdés, director general de la patronal nacional de la distribución Fedifar, añade que no es un problema particular de España: “El desabastecimiento es un asunto global, ocurre en medio mundo”.
No solo en estos representantes de la oficina de farmacia y distribución hay unanimidad en reconocer la existencia del problema. Otros representantes de la Administración, industria, farmacia hospitalaria y de atención primaria lo corroboran, señalando diversas causas. Más allá de cuestiones relacionadas con la fabricación, dos principales aspectos han sido señalados en esta mesa: el sistema de precios de referencia que provoca la “inviabilidad económica de algunos medicamentos y, por ende, la interrupción de su producción”, como ha apuntado Emili Esteve, director del departamento Técnico de Farmaindustria y el comercio inverso de fármacos. Una práctica ilegal que, tal como ha reconocido María Luisa Tarno, miembro del Área de Control de Medicamentos de la Aemps, “pensábamos que implicaba a cuatro farmacias y cuatro almacenes y hemos visto que realmente son cientos los que están involucrados”.
El consenso que existe en el sector farmacéutico al identificar las causas que provocan desabastecimientos de medicamentos y condenar de manera especial el comercio inverso, se convierte en discrepancias a la hora de ofrecer soluciones. Por ejemplo, desde Fedifar se considera que herramientas ya existentes para identificar situaciones irregulares de suministro, como el sistema Seguimed o Cismed (este último promovido por el Consejo General) “no nos aporta muchas esperanzas de que pueda atajar este problema” ha apuntado su director general. Como propuesta alternativa, Valdés ha anunciado que la patronal de la distribución trabaja en la creación de un sistema de información centrado en el análisis de los pedidos realizados por las farmacias a los mayoristas. En concreto, este sistema establecería diferentes “ratios”, en especial en medicamentos ‘susceptibles’ de ser desviados del canal legal, con el objetivo de “identificar patrones irregulares de compras por parte de las farmacias”, ha detallado Valdés.
El sistema que promueve Fedifar se centraría en el “acopio” y/o ‘consumo’ de medicamentos que realizasen las farmacias y no en la trazabilidad, la cual Valdés cree que “ayuda frente a las falsificaciones pero no aporta ninguna solución frente a los desabastecimientos”. Sin embargo, desde Farmaindustria, según la valoración de su director técnico, sí se otorga mayor importancia a esta trazabilidad obligatoria que se implantará en Europa a lo largo de los próximos tres años (se espera la publicación inminente de los actos delegados de la Comisión Europea que den a conocer los detalles técnicos para implantarla, con el Datamatrix como sistema escogido). En este sentido, la apuesta de Esteve pasaría por trazar el principio (fabricante) y final (botica) en la mayoría de medicamentos y añadir la trazabilidad “intermedia” (distribución) en determinados productos. Asimismo, Esteve he recordado que la industria necesita un periodo medio de “tres meses” para restablecer el buen suministro en un medicamento que haya sido desviado sistemáticamente del canal legal.
Por último, el vicepresidente del COF de Barcelona ha pedido “transparencia e inmediatez de todos los agentes de la cadena” en la lucha contra el comercio inverso, además de recordar que “la culpa no es solo de la farmacia que vende ilegalmente sino también del que compra (almacenes) sabiendo que es ilegal”.






































