Sanidad ha incumplido su palabra. La semana pasada había sido la elegida por el ministerio para dar a conocer, de forma conjunta, tanto los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) de Olysio (Janssen) y Sovaldi (Gilead) como la guía que aunara los algoritmos a seguir por los médicos en Hepatitis C según el cuadro del paciente. Sin embargo no fue así y la indefinición, más allá de lo incomprensible, está posibilitando que las inequidades a la hora de acceder a los últimos tratamientos crezcan en algunas comunidades autónomas. La razón es simple: económica. Ante los maltrechos presupuestos existentes para el presente año, algunas regiones buscan que el aumento del gasto recaiga en las partidas de 2015.
El presidente de la Federación Nacional de Enfermos y trasplantados Hepáticos (Fneth), Antonio Bernal, confirmó a EG que estas inequidades se están produciendo. Los ejemplos positivos de dispensación de los nuevos medicamentos son Cataluña y Aragón, mientras que el resto de regiones se escudan en que la directrices de Sanidad no son públicas. “Si las comunidades siguen por este camino pediremos responsabilidades a los médicos, porque el medicamento está listo para prescribir”, señaló Bernal.
La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) ha explicado en más de una ocasión a través de su presidente, José Luis Poveda, que la combinación ideal para tratar el genotipo de Hepatitis C más prevalente en España (1b) es una triple combinación de los antivirales de Gilead y Janssen. Sin embargo, ya alertó de que “la cuestión económica va a ser determinante a la hora de acceder a estos tratamiento”. Poveda ya avisó que, en su opinión, “no sería más de un 20 por ciento los que se beneficiarían de las nuevas terapias”, circunstancia que se agrava porque en las fases tempranas de la enfermedad “cuando se puede curar”, no está previsto suministrarlo.
Más allá de estos acontecimientos, Sanidad ha vuelto a repetir que tanto los IPT de ambos medicamentos como la guía verán la luz “la próxima semana”. Según César Hernández, jefe del departamento de Medicamentos de Uso Humano de la Agencia Española del Medicamento (Aemps), “el trabajo científico terminó hace ya algún tiempo y, por lo que yo sé, pronto verán la luz porque el consenso es general”. Sea como fuere, lo cierto es que cada día que transcurre sin que el ministerio de Sanidad dé a conocer las pautas por las cuáles se deben regir las comunidades autónomas estará contribuyendo, por dejación de funciones, a la inequidad en el Sistema Nacional de Salud.






































