J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 23 de octubre de 2015 h |

María José Sánchez Rubio se ha llevado el gato al agua a pesar de las reticencias de Rafael Bengoa. El borrador de programa electoral del Partido Socialista para las elecciones generales del 20 de diciembre incluirá las subastas de medicamentos como herramienta para controlar el gasto farmacéutico. “Desarrollaremos una política de eficiencia en el gasto farmacéutico incorporando diferentes procedimientos, entre ellos, el sistema de subasta pública para medicamentos y productos sanitarios sin patente”, reza el documento presentado por el PSOE la semana pasada.

El mecanismo de implantación todavía es desconocido, toda vez que el documento es un borrador sometido a la militancia. Sin embargo, existen algunas pistas que pueden servir de esbozo. El actual portavoz de Sanidad socialista en el Congreso, José Martínez Olmos, explicó a EG cuál es el punto de partida para unas subastas nacionales: el Real Decreto-Ley 9/2011. “Un mecanismo que, en función de las necesidades de ahorro, permita meter en subasta (si es con consenso, mejor) determinados medicamentos e incluir en ellas a las compañías con más músculo del sector”, aseguró.

La medida estrella del PSOE andaluz no será la única que trate de desarrollar Pedro Sánchez si gana las elecciones. Para controlar el gasto farmacéutico el programa de los socialistas incluye otras tres iniciativas. Una de ellas se centrará en potenciar el uso del medicamento genérico (el documento no hace referencia alguna a los biosimilares). Para ello, y cogiendo como base el RDL 9/2011, podría regresar el diferencial de precio respecto a la marca que establecía dicha legislación. Además, se mantendría la actualización continua del precio de referencia, si bien no hay mención a si el sistema seguiría con las mismas normas actuales tras las críticas vertidas por la Comisión Nacional de Mercado de Valores y Competencia. Asimismo, el PSOE quiere potenciar el uso de las centrales de compras e incrementar su oferta a todo aquello “que las comunidades autónomas consideren que pueden mantener un ahorro significativo por agregar voluntariamente sus necesidades de compra con otras administraciones”.

Todas estas políticas de precios en materia sanitaria se encuadrarían dentro de la principal propuesta socialista: “promover una nueva Ley General de Sanidad que asegure la cobertura universal gratuita para todos del derecho a la atención sanitaria y la protección de la salud en un sistema sanitario de carácter público derogando el Real Decreto Ley 16/2012”. Una de las mayores polémicas suscitadas por los socialistas en relación a esta normativa ha sido el copago en oficina de farmacia. Sobre ello, el programa presentado recoge una revisión “para tener en cuenta criterios de necesidad y evitar que siga siendo una barrera de acceso, en especial para pensionistas”.

Otra de las preocupaciones que aparecen en el programa es la falta de equidad existente en el Sistema Nacional de Salud. Por ello, los socialistas prometen “converger hacia una cartera común de servicios para toda la ciudadanía en coordinación con las comunidades autónomas, acabando con la multiplicidad de carteras creadas por el gobierno del PP, y reforzar el Fondo de Cohesión Sanitaria”, eliminado en los Presupuestos Generales para el 2016.