En el marco de las negociaciones para el nuevo acuerdo marco que venían manteniendo en los últimos meses con la administración regional, el Consejo Autonómico de Colegios de Farmacéuticos de Comunidad Valenciana había obtenido el compromiso ‘oficioso’ de los representantes de la consejería de Sanidad de retirar el polémico programa ‘Akasa’ de dispensación de absorbentes a los domicilios de pacientes desde centros sanitarios públicos (hospitales y Atención Primaria). A cambio, se establecería un sistema de descuentos de las farmacias por tramos de ventas.
Ahora, tras el cambio de equipo de Gobierno que vaticinan los resultados electorales del pasado 24 de mayo y la presumible salida de aquellos representantes de los que se había obtenido el compromiso, el mismo queda en el aire. Cuando menos, a expensas de ser ratificado por los nuevos responsables de la sanidad valenciana. Sin embargo, el tiempo apremia. El próximo mes es ‘clave’ en el futuro de esta polémica iniciativa y, en concreto, en la capacidad de actuación de las partes implicadas. El 25 de julio es la fecha que marcha el contrato entre la administración regional y la adjudicataria del concurso público (la UTE Akasa, formada por las Empresas KanbanLog; Connectall Systems y Gestinmédica) para prorrogar automáticamente el programa por seis meses más, hasta diciembre de 2015. “Nosotros no hemos recibido ninguna comunicación, por lo que entendemos que será prorrogado”, indica a EG el gerente de UTE Akasa, Miguel Sanfélix.
Por tanto, saber si se respetará ese compromiso tácito será una cuestión de “urgencia” que los colegios farmacéuticos deban poner sobre la mesa del nuevo consejero de Sanidad regional. Todo ello siempre que se haya constituido el nuevo gobierno regional antes de dicha fecha.
El 28,6% de pacientes, insatisfecho
El programa ‘Akasa’ está vigente desde enero de 2013 sin que se hayan introducido últimamente nuevas fases y pacientes en él, en una suerte de ‘parón activo’. Según los datos presentados por el gerente de UTE Akasa en el recién celebrado Salón Internacional de la Logística en Barcelona, cerca de 1.300 valencianos reciben a domicilio sus absorbentes con cargo al SNS.
Según destacó Sanfélix, ya se han efectuado más de 20.000 entregas de pañales en los domicilios de estos pacientes, que han permitido un ahorro neto a la Generalitat cercano a los 300.000 euros. Más allá de las cuestiones económicas, una encuesta de satisfacción realizada por esta empresa distribuidora revela que el 28,6 por ciento de los pacientes adscritos al programa (o sus cuidadores, en el caso de dependientes) prefería adquirir sus absorbentes en el canal farmacia.
Respecto a sus razones para preferir la vuelta al status quo y, por ende, su recogida en farmacias, un 25 por ciento de ellos considera que la botica le ofrece “más libertad horaria y no estar pendiente del momento notificado para la entrega”. Cabe destacar que un 50 por ciento consideró que la dispensación en la botica jugaría en favor de una mayor calidad de los absorbentes, aunque cabe recordar el producto enmarcado en este programa es elegido por la Administración, no por el dispensador.
En este sentido, la encuesta denota quejas de los pacientes por la “mala calidad” de los pañales. Precisamente, desde los colegios farmacéuticos siempre se ha denunciado que el ahorro que la Generalitat obtendría con esta medida no provendría en ningún caso de por la eficiencia o menores costes logísticos, sino por la menor calidad y, por ende, menor coste, de los absorbentes.






































