A pesar del acuerdo entre el Consejo catalán y el Catsalut su futuro está en el aire
Los descuentos afectarán a las boticas que las facturen más de 20.000 euros al mes
o. MASPONS
Barcelona
El acuerdo alcanzado por el Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Cataluña y el Servicio catalán de Salud, CatSalut, sobre la prestación de los servicios farmacéuticos a residencias, que se encuadra dentro de las conversaciones mantenidas entre ambas instituciones tras el plan de medidas urgentes para la sostenibilidad del sistema sanitario público del departamento que dirige el consejero Boi Ruiz, no deja cerrado el problema de forma definitiva. Y es que, pese a que por el momento la prestación seguirá en manos de las farmacias, eso sí, con un nuevo marco de actuación marcado por los descuentos, se trata de “un acuerdo de colaboración temporal”.
Así, la contrapartida para mantener temporalmente el suministro a residencias, a la espera de llegar a un acuerdo definitivo, se encuentra en la aplicación de descuentos en aquellas oficinas de farmacia que facturen más de 20.000 euros mensuales (un 1,56 por ciento de las farmacias) por los medicamentos suministrados a pacientes ingresados en centros residenciales. Un descuento que será del 3,5 por ciento hasta los 40.000 euros, un siete por ciento hasta los 60.000 euros, y un diez por ciento para las que superen esa cifra. En los medicamentos de margen fijo solamente se aplicará hasta los 143,04 primeros euros.
Un problema enquistado
La prestación de estos servicios a residencias catalanas es un problema que se ha dilatado en el tiempo y que estalló en las manos del Consejo Catalán de Farmacéuticos que preside Jordi de Dalmases el pasado mes de febrero, cuando la Consejería de Salud de Cataluña anunció, dentro de un plan de recorte que pretende ahorrar mil millones de euros a las arcas de la Generalitat, que “la asignación de la dispensación de medicamentos en las residencias se llevará a cabo en función de criterios de coste-efectividad en la prestación del servicio”. Es decir, que el servicio dejaría de ser prestado por las farmacias y se derivaría el suministro de medicamentos hacia los servicios de Farmacia Hospitalaria.
Sobre este particular, cabe destacar que el decreto que debía regular la prestación farmacéutica en centros residenciales no vio finalmente la luz por las dificultades de encontrar una forma de pago adecuada. El proyecto, finalmente suspendido, incluía una cantidad fija anual por plaza, que sería el resultado del precio de venta del mayorista, un coste logístico y una cuota por la prestación de los servicios anuales. Sin embargo, la aplicación de descuentos del RD 2402/2004, un escalado distinto al que ahora ha quedado establecido en el acuerdo alcanzado, generó en 2008 el rechazo del Consejo Catalán.
Posibles servicios
Por otro lado, el acuerdo recoge la intención de desarrollar “el procedimiento para diseñar y gestionar nuevos servicios susceptibles de ser concertados por CatSalut”. Unos servicios que sí se han concertado en relación a la detección precoz del cáncer de colon y recto y a los test rápidos de detección del VIH/sida en farmacias. Eso sí, queda por determinar el procedimiento de facturación y pago.
Asimismo, ante la variabilidad de precios a la hora de facturar los productos dietoterapéuticos, se acordó un listado de precios para garantizar la homogeneización de los importes para su facturación. Un listado que será de aplicación desde la facturación de las recetas dispensadas en junio de 2011 y hasta que el Ministerio de Sanidad establezca los importes máximos de financiación de los alimentos dietéticos a cargo del SNS.






































