carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 28 de febrero de 2014 h |

Pese a todas las críticas que acumula la reforma sanitaria en torno a asuntos como el copago, la privatización o la universalización de la Sanidad, el segundo Debate del Estado de la Nación de Mariano Rajoy como presidente se cerró sin un ápice de autocrítica del Gobierno en este terreno. La propuesta de resolución del PP en materia de Sanidad señala, de hecho, que ahora es necesario “consolidar” dichas reformas y no acabar con ellas, como pedía la oposición. El acuerdo es imposible. La resolución del PP ni siquiera incluye una mención al pacto político que sigue pendiente de votación en la Comisión de Sanidad. La propuesta de resolución solo hace referencia a avanzar en el “Pacto por la Sostenibilidad y la Calidad del Sistema Sanitario alcanzado con la profesión médica y enfermera, con los farmacéuticos y con los pacientes”.

Aunque la Sanidad solo se mencionó tres veces en el discurso inaugural de Mariano Rajoy, estuvo más presente en las réplicas y contrarréplicas del presidente gracias a los ataques de la oposición. El líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, citó el copago farmacéutico en varias ocasiones, para acusar al Gobierno de hacer pagar a los jubilados (“Entre pedir un esfuerzo a los pensionistas o pedírselo a la industria farmacéutica, usted se lo pidió a los pensionistas”); de subirles el importe por encima del IPC (“Hoy pagan más de lo que pagaban hace un año”) y de exportarlo a los hospitales (“Los enfermos que en los hospitales han empezado a pagar por sus medicinas y antes no pagaban, ¿tienen lo peor por delante o no?”).

Cabe resaltar que en su propuesta de resolución sanitaria el PSOE no solo pedía la retirada de los copagos, sino también del medicamentazo. Los socialistas recomendaban sustituir estas medidas “por un proceso de subasta de medicamentos similar al impulsado por el Gobierno de la Junta de Andalucía, que asegure el suministro al sistema sanitario público español de aquellos principios activos no sometidos a protección de patente y que permita generar un ahorro de, al menos, 1.500 millones de euros anuales”. También aconsejaban que se actualice el sistema de precios de referencia de medicamentos en el plazo de tres meses “para ahorrar unos 400 millones anuales”. Las dos propuestas cayeron en saco roto, como también la nueva intentona socialista de promover un Pacto por la innovación sanitaria que asegure la incorporación “ágil y con criterios de evidencia científica, eficacia, eficiencia y coste-efectividad” de las nuevas terapias, pruebas y tecnologías.

La estrategia de Rajoy consistió en recordar los 16.000 millones que obligaron al PP a tomar medidas en Sanidad y la distribución más equitativa del actual copago farmacéutico. “El copago farmacéutico ya existía (…) Entonces no se tenía en cuenta la capacidad económica de la gente y ahora se tiene en cuenta. Los que cobran una pensión no contributiva no pagan, los parados de larga duración tampoco pagan y los que están en una situación mejor pagan un poco más. El copago farmacéutico siempre existió, con ustedes y con nosotros. Es la verdad”, dijo el presidente.

El FLA bueno; el FLA malo

Las menciones a la Sanidad tampoco faltaron en las intervenciones del resto de grupos, aunque ni una sola de sus propuestas de resolución en Sanidad fue apoyada por el PP: la del PNV, por hacer extensivas las pretensiones del PSOE. El grupo vasco solicitaba la derogación del Real Decreto-ley 16/2012, con especial énfasis en la eliminación del “copago sanitario en cualquiera de sus aspectos y formulaciones”.

Nuevas perspectivas se abrían con las propuestas de CiU. Cuando todavía está por resolver el futuro del dictamen de la Subcomisión del Pacto, que él mismo impulsó, el grupo catalán intentó promover otro gran acuerdo político para garantizar el mantenimiento del Estado del Bienestar, que establezca para el corto y medio plazo “un suelo social de gasto mínimo en Educación, Sanidad y Servicios Sociales (incluida la Atención a la Dependencia), teniendo en cuenta el coste de la vida en cada territorio”.

Su propuesta también señalaba que “limitar el acceso a la sanidad y erosionar su financiación constituyen nuevos focos de desigualdades”, e incluía un rechazo a las “políticas de ahogo fiscal, económico y competencial” de Cataluña.

Esta idea estuvo muy presente en el discurso del portavoz del grupo catalán en el Congreso. Josep Antoni Duran i Lleida acusó al Gobierno de haber planificado su política de estabilidad presupuestaria “obligando a comunidades autónomas y a municipios a reducir sus gastos a un ritmo muy superior al que se aplica la propia Administración central”. La consecuencia, según Duran, es que la sanidad, entre otras partidas, ha sido convertida por el Gobierno en una de “las principales fuentes de ahorro público”.

El tema se centró pronto en el Fondo de Liquidez Autonómica. Ante la presunción de Rajoy de haber dado salida a la “sequía financiera de Cataluña”, Duran respondió que “el FLA no es ningún beneficio, sino que es un préstamo y que hay que retornarlo y hay que hacerlo con intereses”.

Alfredo Pérez Rubalcaba

“Ha utilizado la crisis como coartada. Ustedes no creyeron en la sanidad universal”

“Entre pedir un esfuerzo a los pensionistas o pedírselo a la industria farmacéutica, usted se lo pidió a los pensionistas “

Josep Antoni Duran i Lleida

“El FLA no es ningún beneficio, sino que es un préstamo y hay que retornarlo con intereses “

“Entre los incentivos fiscales a establecer en la reforma fiscal debería ser una prioridad el de la reinversión y el gasto en I+D+i”

Mariano Rajoy

“El copago farmacéutico siempre existió”

“El mayor enemigo del Estado del bienestar es la falta de crecimiento económico, de empleo y de recaudación”

“El FLA ha sido una magnífica solución “