| miércoles, 01 de abril de 2015 h |

Es posible reconocer el avance que el Plan Estratégico para el Abordaje de la Hepatitis C ha supuesto en relación a los anteriores documentos en la materia, pero aún así los grupos parlamentarios de la oposición se resisten a compartir la tranquilidad que el PP intenta transmitir a toda costa. El Grupo Popular se sigue valiendo de su mayoría parlamentaria para rechazar cualquier cambio relativo a la hepatitis, aunque el resto de grupos coinciden en señalar que hay carencias que pueden ser subsanadas.

Si existe unanimidad en algo, es sobre la idea de que el trabajo realizado en el campo de la hepatitis marcará un antes y un después en el SNS. “El futuro de la sanidad española se va a ver marcado por lo que se ha hecho en esta materia”, señaló el portavoz de Sanidad del PSOE, José Martínez Olmos, durante el debate de una PNL del Grupo Mixto que, consciente de que lo que seguirá marcando la pauta de la falta de acceso a los medicamentos no es el plan, sino su financiación, solicitaba la emisión de licencias obligatorias. También el PSOE cree que existen dudas razonables sobre el coste de un plan que a su juicio pueden ser mucho mayores de los planeados. “El problema es que cualquier observador ajeno no puede llegar a la conclusión de que serán 727 millones porque es opaco”, dijo Martínez Olmos.

Gaspar Llamazares, portavoz de Sanidad de La Izquierda Plural, coincidió al señalar la importancia del Plan Estratégico para la hepatitis C. “Nos estamos jugando el futuro del Sistema Nacional de Salud tal y como lo conocemos, porque estos precios son inasumibles”, dijo, lo que a su juicio respalda el uso de otros procedimientos, como las licencia obligatorias o la compra centralizada a nivel europeo.

Los grupos también señalaron otras lagunas, como la necesidad de que el plan incorpore a las sociedades científicas de Atención Primaria para reforzar la prevención y la atención precoz o que garantice los tratamientos en instituciones penitenciarias.