Cuando el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció el 3 de abril la puesta en marcha de un nuevo plan de pago a proveedores para 2013, más de un consejero de Sanidad autonómico vio la luz al final del túnel. En especial aquellos que mantienen una deuda casi cíclica con sus boticas, ya que quizá tengan ante sí la enésima oportunidad para poner el contador a cero.
Por ello, los movimientos no se han hecho esperar. Días después del anuncio, la Generalitat de la Comunidad Valenciana, una de las autonomías, junto a Cataluña, más endeudadas con sus boticas, confirmó que pedirá al Ministerio de Hacienda que el pago a farmacias entre dentro de esta nueva herramienta de liquidez financiera.
Los propios farmacéuticos afectados por estas deudas también tendrían motivos para sonreír. No solo porque recibirían así un dinero que se les ha negado durante meses, sino también porque aquellas comunidades autónomas que se acojan al plan estarán obligadas a cumplir la directiva europea de morosidad. Es decir: pagar a sus proveedores en un plazo máximo de treinta días.
“La Generalitat nos ha comunicado que si el pago a farmacias entra dentro de este plan procederían a saldar de forma íntegra los dos meses y medio que todavía nos deben”, confirmó a EG Jaime Carbonell. No obstante, existiría una segunda bala en la recámara para cumplir este objetivo: la llegada de una nueva partida del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Si no fuese así, la administración regional seguiría prorrateando el pago de esta deuda en 24 partes (unos nueve millones euros al mes).
No repetir errores
No sería la primera vez que el sector se beneficia de este plan de pago a proveedores. Por ejemplo, el que se puso en marcha en 2012 fue vital para que Castilla-La Mancha o Baleares saldasen la deuda que mantenían con sus oficinas de farmacia. Sin embargo, no todas las regiones actuaron con la misma rapidez. “Si se hubiesen puesto a tiempo todas las facturas sobre la mesa, otros impagos habrían entrado en este primer plan”, indicó Carmen Peña, presidenta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos durante el VIII Foro Aproafa.
Herramientas financieras como éstas son vistas como un flotador al que agarrarse. Pero el sector insiste en que no abordan el problema de fondo (la escasez presupuestaria) y, por tanto, no permiten a las boticas acercarse a la orilla de la estabilidad económica.






































