Redacción Guadalajara | viernes, 24 de mayo de 2013 h |

Las relaciones entre los ayuntamientos rurales y sus boticas no rige un patrón común. En ocasiones, los deseos de los consistorios juegan en contra de estos establecimientos, como así ocurre cuando intentan mantener “a toda costa” sus servicios de guardia, a pesar de su manifiesta falta de rentabilidad. Pero también es cierto que en muchos municipios estas relaciones se basan en la colaboración y beneficio mutuo. En Quer (Guadalajara) ha surgido el último ejemplo.

La única farmacia existente en este municipio alcarreño, que da cobertura a los apenas 600 habitantes censados, ha visto como su ayuntamiento daba luz verde a una solicitud reclamada por el sector, y no atendida aún, para toda España: el pago de ciertos servicios profesionales por parte de la Administración. En este caso concreto, por la preparación de Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) a aquellos residentes “que presenten incumplimiento evidente, terapias de riesgo o fragilidades (discapacidad, dependencia)”, indica Manuela Plasencia, su titular. Cobrará 20 euros por paciente, y su ayuntamiento ha destinado un presupuesto de 3.360 euros para el actual ejercicio.

El final ha sido positivo, pero esta farmacéutica recuerda que la firma de este convenio particular con su consistorio, y la consecuente retribución del proyecto, no ha sido un camino de rosas. “Presenté un plan de ayuda para la mejora de la adherencia a los tratamientos, acompañado de un dossier y un modelo de SPD con placebos, además de dos vídeos de Youtube para ilustrarlo”, expone esta boticaria, que también es directora de Formación de la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar).

Aunque es cierto que se trata de un caso excepcional, la iniciativa puesta en marcha en Quer está cargada de simbolismo. Refleja la falta de movimientos ‘oficiales’ por parte de administraciones superiores (Ministerio de Sanidad o las consejerías autonómicas) y la necesidad a la que se ven abocadas las farmacias por buscar “acuerdos particulares” con sus consistorios. De hecho, el SPD es un servicio que ya se presta en muchas farmacias nacionales, con la salvedad que son retribuidos por los pacientes y no por las administraciones, tal y como ocurrirá en Quer.

Fomenta la colaboración

Más allá de la retribución, existen otros elementos dignos de reseñar en la iniciativa. Y es que, este proyecto no deja cabos sin atar. Así, al amparo del mismo se ha creado una comisión mixta en la que participan todos los profesionales sanitarios del municipio y su alcalde, en la que se propondrá y se aprobará el listado de pacientes locales beneficiarios de los SPD.

También este proyecto fomentará la colaboración multidisciplinar, ya que se prevé que la farmacéutica encargada de los SPD mantenga reuniones semanales con el facultativo y presente informes de resultados del proyecto cada seis meses.