Israel García, nuevo director general de Almirall en España, explica en EG la compleja situación vivida por la compañía durante los últimos años en nuestro país, así como las previsiones de cara al futuro.
Pregunta. ¿Cómo ha sido la evolución del negocio de Almirall en España durante los últimos años?
Respuesta. Desde 2010 hemos perdido más del 40 por ciento de la facturación aquí, unos 212 millones de euros en ventas.
P. ¿Cuáles han sido los factores que han propiciado esa caída?
R. Hemos pasado por un periodo especialmente duro entre 2010 y 2012. En torno al 70 por ciento de nuestra caída en ventas (unos 150 millones de euros) es atribuible a los distintos reales decretos.
P. Vistas las dificultades que están teniendo en España, ¿algún motivo para la satisfacción en 2013?
R. A nivel nacional, las alegrías han venido marcadas por el lanzamiento del bromuro de aclidinio, en enero de 2013. Las ventas de este producto están yendo bien en España, estamos siendo competitivos con respecto a otros países de Europa. En octubre solicitamos a las autoridades europeas la aprobación de la combinación aclidinio-formoterol. Esperamos la autorización para finales de este mes y poder lanzar también pronto en España.
P. ¿Prevén alguna barrera, dadas las dificultades para acceder a la innovación en nuestro país por las necesidades de ahorro?
R. Los estudios clínicos acreditan su eficacia y seguridad, así como los beneficios con respecto a monoterapia. En cuestión de costes, administración e industria farmacéutica estamos comprometidos con un SNS sostenible. En Almirall estamos dispuestos a arrimar el hombro, como hemos hecho hasta ahora.
P. Volviendo a los datos negativos, y a sus consecuencias… ¿Cómo explica la fuerte reestructuración de Almirall en España, con esos 180 despidos?
R. Tenemos muy claro que la compañía tiene que dedicar recursos en función de las dimensiones del mercado en el que opera. Según datos de IMS, el valor del mercado farmacéutico español se situó en los 9.100 millones de euros en 2013, con cifras similares a las que registrábamos en 2003. En apenas tres años hemos perdido el valor de una década. Esta es la principal razón por la que hemos tenido que hacer este ajuste.
P. ¿Cuándo se estima que podrían volver a crecer sus ventas en España?
R. A partir de 2017, en línea con las previsiones de IMS con respecto al mercado español. Esperamos una evolución muy similar a la del propio mercado en nuestro país.
P. ¿Podría dar eso lugar a una nueva reestructuración, esta vez en positivo?
R. Siempre somos cautos cuando tomamos este tipo de decisiones, de modo que sean sostenibles en el tiempo. Ahora estamos centrados en volver a crecer, y ya veremos las decisiones que tomamos entonces. En todo caso, esas decisiones estarán basadas en una certeza de viabilidad y sostenibilidad en el largo plazo.
P. Pese a esos ajustes, ¿se puede decir que España sigue y seguirá siendo un mercado estratégico para Almirall?
R. España representa el 30 por ciento de nuestros ingresos totales. Claro que sigue siendo un mercado estratégico. Aquí hacemos una contribución importante al PIB y a la balanza comercial, lo cual creemos que es algo que la administración valora. También tenemos aquí centralizada nuestra I+D y dedicamos cerca del 18 por ciento de nuestras ventas a esta actividad, siendo la tercera compañía del país en este campo.
P. ¿Hay riesgos de que esta actividad acabe desplazándose a otro lugar si las buenas expectativas no se cumplen?
R. Como director general de España no he recibido ninguna señal desde la central que me haga pensar eso.
P. Y las nuevas regulaciones que están por llegar… ¿Podrían condicionar las nuevas inversiones en España?
R. Nosotros hemos presentamos el plan 2014-2019 para planificar nuestro negocio en España. Este habla de que volveremos al crecimiento en 2017, siempre que no existan medidas imprevistas. El posible impacto de los nuevos decretos, en los que además está participando Farmaindustria, ya se ha tenido en cuenta.
P. Hablando de Farmaindustria, ¿qué opinión les merece el acuerdo alcanzado con Sanidad?
R. Esperamos que sirva para la implementación de un marco de actuación predecible. Hay que esperar a que lo que aparece en el acuerdo se convierta en realidad. Démosle tiempo al tiempo.
P. Parece que de ese marco estable va a depender, en parte, el futuro de la industria en España. ¿Qué otros factores van a condicionar, para bien, el futuro de Almirall?
R. Tenemos importantes oportunidades en gastroenterología y dermatología, con algunos productos en fase de precio y reembolso. Creemos que estos productos nos pueden ayudar a crecer en el mercado farmacéutico español.
Israel García, nuevo director general de Almirall en España, explica en EG la compleja situación vivida por la compañía durante los últimos años en nuestro país, así como las previsiones de cara al futuro.
Pregunta. ¿Cómo ha sido la evolución del negocio de Almirall en España durante los últimos años?
Respuesta. Desde 2010 hemos perdido más del 40 por ciento de la facturación aquí, unos 212 millones de euros en ventas.
P. ¿Cuáles han sido los factores que han propiciado esa caída?
R. Hemos pasado por un periodo especialmente duro entre 2010 y 2012. En torno al 70 por ciento de nuestra caída en ventas (unos 150 millones de euros) es atribuible a los distintos reales decretos.
P. Vistas las dificultades que están teniendo en España, ¿algún motivo para la satisfacción en 2013?
R. A nivel nacional, las alegrías han venido marcadas por el lanzamiento del bromuro de aclidinio, en enero de 2013. Las ventas de este producto están yendo bien en España, estamos siendo competitivos con respecto a otros países de Europa. En octubre solicitamos a las autoridades europeas la aprobación de la combinación aclidinio-formoterol. Esperamos la opinión del Comité de Medicamentos de Uso Humano de la EMA para finales de este año.
P. ¿Prevén alguna barrera, dadas las dificultades para acceder a la innovación en nuestro país por las necesidades de ahorro?
R. Los estudios clínicos acreditan su eficacia y seguridad, así como los beneficios con respecto a monoterapia. En cuestión de costes, administración e industria farmacéutica estamos comprometidos con un SNS sostenible. En Almirall estamos dispuestos a arrimar el hombro, como hemos hecho hasta ahora.
P. Volviendo a los datos negativos, y a sus consecuencias… ¿Cómo explica la fuerte reestructuración de Almirall en España, con esos 180 despidos?
R. Tenemos muy claro que la compañía tiene que dedicar recursos en función de las dimensiones del mercado en el que opera. Según datos de IMS, el valor del mercado farmacéutico español se situó en los 9.100 millones de euros en 2013, con cifras similares a las que registrábamos en 2003. En apenas tres años hemos perdido el valor de una década. Esta es la principal razón por la que hemos tenido que hacer este ajuste.
P. ¿Cuándo se estima que podrían volver a crecer sus ventas en España?
R. A partir de 2017, en línea con las previsiones de IMS con respecto al mercado español. Esperamos una evolución muy similar a la del propio mercado en nuestro país.
P. ¿Podría dar eso lugar a una nueva reestructuración, esta vez en positivo?
R. Siempre somos cautos cuando tomamos este tipo de decisiones, de modo que sean sostenibles en el tiempo. Ahora estamos centrados en volver a crecer, y ya veremos las decisiones que tomamos entonces. En todo caso, esas decisiones estarán basadas en una certeza de viabilidad y sostenibilidad en el largo plazo.
P. Pese a esos ajustes, ¿se puede decir que España sigue y seguirá siendo un mercado estratégico para Almirall?
R. España representa el 30 por ciento de nuestros ingresos totales. Claro que sigue siendo un mercado estratégico. Aquí hacemos una contribución importante al PIB y a la balanza comercial, lo cual creemos que es algo que la administración valora. También tenemos aquí centralizada nuestra I+D y dedicamos cerca del 18 por ciento de nuestras ventas a esta actividad, siendo la tercera compañía del país en este campo.
P. ¿Hay riesgos de que esta actividad acabe desplazándose a otro lugar si las buenas expectativas no se cumplen?
R. Como director general de España no he recibido ninguna señal desde la central que me haga pensar eso.
P. Y las nuevas regulaciones que están por llegar… ¿Podrían condicionar las nuevas inversiones en España?
R. Nosotros hemos presentamos el plan 2014-2019 para planificar nuestro negocio en España. Este habla de que volveremos al crecimiento en 2017, siempre que no existan medidas imprevistas. El posible impacto de los nuevos decretos, en los que además está participando Farmaindustria, ya se ha tenido en cuenta.
P. Hablando de Farmaindustria, ¿qué opinión les merece el acuerdo alcanzado con Sanidad?
R. Esperamos que sirva para la implementación de un marco de actuación predecible. Hay que esperar a que lo que aparece en el acuerdo se convierta en realidad. Démosle tiempo al tiempo.
P. Parece que de ese marco estable va a depender, en parte, el futuro de la industria en España. ¿Qué otros factores van a condicionar, para bien, el futuro de Almirall?
R. Tenemos importantes oportunidades en gastroenterología y dermatología, con algunos productos en fase de precio y reembolso. Creemos que estos productos nos pueden ayudar a crecer en el mercado farmacéutico español.
En torno al 70% de nuestra caída de ventas en España es atribuible a los distintos reales decretos”
Esperamos que nuestras ventas vuelvan a crecer aquí en 2017, en línea con el resto del sector”
Como director general, no he recibido ninguna señal desde la central que hable de deslocalizar la I+D”






































