MARTA RIESGO Madrid | viernes, 15 de mayo de 2015 h |

El mercado oncológico global podría alcanzar los 147.000 millones de dólares (132.000 millones de euros), tal y como apunta el Informe Global sobre las tendencias del mercado oncológico de IMS Health, que apunta a un gasto en estos medicamentos a nivel global de 100.000 millones de dólares (89.000 millones de euros) en 2014, que representa el 10,8 por ciento del gasto total en medicamentos en todo el mundo. Según las previsiones realizadas por la consultora especializada en salud, en los próximos cuatro años el mercado oncológico global registrará un crecimiento anual medio de entre el seis y el ocho por ciento. De este modo, en 2018 el mercado podría registrar ingresos de entre 117.000 millones de dólares a 147.000 millones de dólares (105.000 millones a 132.000 millones de euros).

Estados Unidos sigue manteniendo su dominio en el mercado de la oncología, representando el 42,2 por ciento del gasto total, seguido de por los cinco principales mercados europeos: Alemania, Francia, Gran Bretaña, España e Italia (UE5). De este modo, aunque IMS tiene en cuenta el impacto de los vencimientos de patentes y la competencia que aportan los fármacos biosimilares, destaca la compensación aportada por unos mayores niveles de demanda por una mayor prevalencia de este tipo de patologías. “Estamos en un periodo con una intensa competencia. Es una dinámica diferente a la que hemos visto en el pasado, cuando el proceso era más lento y los fármacos innovadores se encontraban más tiempo solos en el mercado”, asegura Murray Aitken, director ejecutivo de IMS Health, que recuerda que, a pesar de su alto coste, este tipo de fármacos “aporta grandes resultados en salud y aporta un gran beneficio para los pacientes”.

En cuanto al porcentaje del gasto farmacéutico global que representa el área oncológica, en los denominados UE5 este se situó en un 14.7 por ciento en 2014, seguido por el 11,6 por ciento de Japón y el 11,3 por ciento de Estados Unidos. Cabe destacar que, este último país continúa siendo el líder en lo que a gasto per cápita en oncología se refiere, alcanzando los 100 dólares en 2014, 29 dólares más que en 2010. En este apartado, el informe de IMS Health apunta a España como el único país que gastó en 2014 menos que en 2010 en este tipo de fármacos en términos per cápita. En concreto, España gastó un 1 por ciento. Por contra, Reino Unido registró un incremento del 67 por ciento en el mismo periodo.

Falta de acceso

El informe también destaca la evolución en el acceso a nuevos fármacos. Aquí el informe destaca como en ningún país los pacientes han tenido acceso en 2014 a los 37 fármacos autorizados entre 2009 y 2013. El acceso más amplio a estos fármacos se ha producido en los Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, mientras que menos de la mitad de la nuevos medicamentos estaban disponibles en Corea del Sur, España o Japón, según el informe. Concretamente en España solo 18 medicamentos han estado accesibles para los pacientes.

Asimismo, destaca que los resultados clínicos están mejorando para los principales tipos de cáncer. En la mayoría de los casos, las tasas de supervivencia a cinco años han aumentado gracias a las mejoras continuas, y los pequeños avances en la detección y tratamiento. En Estados Unidos, dos tercios de los diagnosticados con cáncer sobreviven al menos cinco años, en comparación con poco más de la mitad en 1990.

La sólida cartera de fármacos en desarrollo clínico incluyen nuevos “inmuno-oncológicos” que mantienen la promesa de mejora de la supervivencia con menor toxicidad, así como las terapias de combinación que pueden abordar múltiples vías en un tumor, que pueden conducir a aumentos en la supervivencia. Además, la eficacia terapéutica en varias subpoblaciones genéticas se está mejorando a través del uso de la evidencia del mundo real a partir de datos de biomarcadores profundas vinculadas a información sobre el tratamiento. El diagnóstico molecular está transformando rápidamente el desarrollo de fármacos y la selección de los pacientes, pero sólo un tercio de los nuevos oncológicos tienen un biomarcador identificado en su lanzamiento.