La filial española de Teva se ha convertido en un puntal dentro de la compañía, gracias a la confianza depositada por el gigante israelí en nuestro país. Una confianza que ha ido más allá de la mera venta de fármacos, ya que la firma líder de genéricos a nivel mundial dispone de una planta de fabricación en Zaragoza.
La planta cuenta con 20.000 metros2 y de ella salen 1.300 millones de cápsulas, 1.100 millones de comprimidos y 31 moléculas diferentes, cantidades de las que el 63 por ciento se destina a la exportación. En este sentido, dejando fuera las ventas en el exterior, la facturación de Teva en España ascendió en 2012 a los 507 millones de euros, una cifra nada desdeñable para una compañía que cuenta con presencia en el país desde 2004.
Desde entonces no ha parado de crecer. Actualmente, ocupa el puesto octavo en el ranking global de ventas de productos farmacéuticos en el país. “Aquí hay que tener en cuenta que no solo vendemos genéricos, sino que Teva también dispone de una línea de medicamentos innovadores en las áreas de esclerosis múltiple, dolor, oncología y salud de la mujer”, explica Adolfo Herrera, director general de la filial española.
Por esta y por otras razones, las perspectivas de la compañía son buenas de cara a los próximos años, en los que pretende seguir cimentando una posición de liderazgo en el país. Y eso será gracias a la filosofía de trabajo que imprimen sus responsables. Una filosofía que, según Herrera, está basada principalmente en “dar respuesta constante al sistema y a los profesionales, en la calidad del servicio y en la evolución constante a través de nuevos lanzamientos”.
En lo que tiene que ver con la estrategia hacia el canal farmacia, que ha ganado peso en los planes de las compañías de genéricos tras la implantación de la prescripción por principio activo, Teva ha hecho un esfuerzo considerable en el ámbito de la promoción de programas de ayuda. “Al fin y al cabo, de lo que tratamos es de ser un buen partner”, señala el director general de la compañía. Al mismo tiempo, añade que para la compañía “la farmacia no es un canal, es un cliente y nexo clave de unión con el paciente”.
Sin embargo, y pese a los buenos resultados obtenidos, existe cierta preocupación por la ralentización del mercado de genéricos, que podría mantener a España a la cola en cuanto a penetración en comparación con países como Reino Unido o Alemania.
Para cambiar esa situación, Herrera propone que las comunidades autónomas “apliquen la ley y fomenten la prescripción por principio activo, así como la discriminación hacia el genérico”. “Mientras no sea así, el mercado seguirá creciendo de forma lenta”, concluye el responsable de Teva.
Diferencia de precio
Además de esto, advierte a las autoridades que, si quieren disponer de un sector de genéricos fuerte que produzca ahorros, será preciso que, una vez expirado el periodo de protección industrial, se mantenga durante un tiempo prudencial la diferencia entre el precio de genéricos y marcas.
Esta reivindicación se ha ce más importante, si cabe, en el caso de los biosimilares, que como confirma Herrera, conllevan unos costes de desarrollo más elevados. De momento Teva ya tiene dos comercializados en España, aunque para seguir invirtiendo en la puesta en el mercado de estos productos es preciso que esta diferencia de costes se tenga en cuenta.






































