J. Ruiz-Tagle Madrid | viernes, 01 de marzo de 2013 h |

La verdadera preocupación por una situación emerge cuando a los problemas existentes se le añaden la ausencia de respuestas y soluciones. Esta es la sensación de la industria farmacéutica en España, que observa que a la regresión del crecimiento en el mercado farmacéutico nacional se le añaden políticas que socavan el punto de apoyo para volver a levantarse.

Este es el panorama que dibujaron tanto Jo Pisani, socia de Estrategia de PwC, como Ignacio Riesgo, responsable de Consultoría de PwC, durante la mesa inaugural de la jornada ‘El futuro de la industria farmacéutica’. “En España se espera una contracción del 34 por ciento actual al 29 por ciento en 2020, es decir, de 28.000 millones de dólares a 19.200”, aseguró Pisani. Asimismo, la analista indicó que el mercado farmacéutico de la UE-5 también sufrirá un retroceso desde los 81.000 millones que tuvo en 2011 hasta los 65.000 millones que se calculan a final de década.

Sin embargo, a pesar del desalentador panorama europeo, Pisani indicó que el mercado en los países emergentes como China, Brasil o la India presentarán un crecimiento desde 209.000 millones de euros hasta 444.000 millones en 2020. Asimismo, la analista animó a las compañías a invertir en “los campos de la diabetes, la hipertensión, obesidad y asma porque son los que mejores perspectivas presentan en un marco futuro donde las enfermedades crónicas serán predominantes”.

Por su parte, Riesgo analizó dos posibles escenarios que se pueden vivir en España: uno negativo, donde la supervivencia de las compañías será difícil, y otro positivo. Para alcanzar el segundo demandó “un mensaje político claro que respalde un gran proyecto como la biomedicina”. Asimismo, animó a los decisores a eliminar las “múltiples barreras de acceso al mercado para las innovaciones”.