alberto cornejo Madrid | viernes, 29 de noviembre de 2013 h |

En España existen cerca de 21.500 oficinas de farmacia, lo que se traduce en un establecimiento abierto por cada 2.000 habitantes, el menor ratio de Europa. Solamente con estos datos ya cabría preguntarse: ¿Son necesarias más oficinas de farmacia en España? Si a este debate le sumamos la negativa rentabilidad que viven estos establecimientos y el constante aumento de aquellas oficinas de farmacia en situación de viabilidad económica comprometida (VEC), la pregunta quizá cobre más importancia.

En la profesión ya han surgido voces que reclaman una mayor racionalidad en los momentos actuales respecto a la apertura per sé de nuevos establecimientos, aunque posibles aumentos poblaciones los justificasen. Por ejemplo, desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) ya se han mostrado partidarios de que las convocatorias de nuevos concursos de farmacias estén sustentadas en informes de viabilidad de los nuevos establecimientos ofertados. Incluso, en el Acuerdo Marco para la Sostenibilidad del SNS firmado con el Ministerio de Sanidad se recoge la opción, pendiente de concreción, de “adoptar medidas en materia de ordenación con base a criterios cualitativos, no solo cuantitativos”.

Las comunidades autónomas, en su potestad para convocar concursos, son las que tienen la última palabra. Y, hasta ahora, la realidad dice que, nunca mejor dicho, hay de todo como en botica. Así, las hay que optan por continuar ampliando su red. Es el caso de Cantabria, cuya consejera de Sanidad, María José Sáenz de Buruaga, ha anunciado que la región contará con una veintena de nuevas farmacias en 2014. También en Andalucía se están concretando las primeras aperturas de los 316 nuevos establecimientos adjudicados en el concurso regional que finalizó hace unos meses.

En el lado opuesto, otras regiones como Castilla y León no tienen intención de ampliar su mapa farmacéutico a corto y medio plazo, optando así por su ‘congelación’. “Éramos la región con más farmacias por metro2, pero hemos decidido parar; ya no se abren más”, apunta Agustín Álvarez, director de Salud Pública de la consejería de Sanidad.

En esta región hay una farmacia por cada 1.500 habitantes, cifra bastante menor a la media nacional (2.000). El decrecimiento y dispersión poblacional latente tampoco contribuyen a la óptima rentabilidad de las boticas ya existentes, lo cual ha provocado que se duplique la cifra de farmacias VEC castellanoleoneses: del 15 por ciento del total de su red en 2012 al 31 por ciento (249 oficinas) que se vaticina al cierre de 2013, según un estudio de Antares Consulting.

Por todo ello, Álvarez ha confirmado que en los próximos años solo se abrirán en Castilla y León “aquellos establecimientos cuyas aperturas estén judicializadas (en torno a una docena) y los tribunales obliguen a ello”. También la Consejería de Sanidad de País Vasco anunció en su día que en 2013 “no se procedería a la creación de farmacia alguna”.

La conciliación canaria

Con el objetivo de “hacer viables tanto las nuevas farmacias como las existentes, a la vez que se garantiza el derecho de la población en acceder a estos servicios”, según su consejera de Sanidad regional, Brígida Mendoza, Canarias ha tomado una postura intermedia entre ambos extremos. En concreto, en esta región se ha aprovechado el retraso en la puesta en marcha de su último concurso (originalmente convocado en 2007 pero que, tras años de judicialización, será convocado en los próximos meses) para reducir la oferta inicial. De los 119 establecimientos que inicialmente se pondrían en juego a los 58 que se adjudicarán en una primera fase, mientras que el resto de vacantes se adjudicarían en fases futuras en función de la evolución del sector y el censo poblacional.

Esta decisión tiene el beneplácito de sus colegios farmacéuticos, al considerar “un error” que se mantuviese el concurso en sus términos iniciales sin acometer una reducción de plazas. Tampoco el reciente concurso convocado en Comunidad Valenciana, por el que se adjudicarán 62 nuevas boticas, está exento de críticas por una posible oferta “elevada” de vacantes no ajustada a la realidad. Al conocerse la convocatoria, el presidente del COF de Castellón, Jesús Bellver, denunció que la oferta “se basa en el cómputo global de los censos poblacionales desde 2008, cuando se debería atender exclusivamente al de 2012, en el que se constata un descenso poblacional y, por tanto, ofertar una cifra menor”.

Cabe recordar que lo que en Canarias y Comunidad Valenciana es un aviso, en otras regiones ya es un hecho. Por ejemplo, en el concurso resuelto por Aragón en este 2013, tres de la treintena de profesionales que resultaron adjudicatarios de las licencias (15 por ciento del total de la convocatoria) las han rechazado finalmente.

El dilema de los botiquines

En el análisis del mapa farmacéutico también se deben tener en cuenta los botiquines existentes en localidades de escasa población. Un asunto en el que cada región también actúa de forma particular. De la veintena de nuevas boticas cántabras que se abrirán en 2014, nueve se ubicarán en municipios que hasta ahora cuentan con un botiquín farmacéutico y en sustitución de éstos. Una sustitución a la inversa en Andalucía, donde cualquier cierre de una farmacia en un municipio rural debido a su inviabilidad es solventado con la instalación de un botiquín.

Todos estos aumentos ‘a discreción’ de un mapa farmacéutico nacional que ya de por sí es altamente accesible (el 95 por ciento de los municipios cuentan con oficina de farmacia) invita a José Villazón, presidente del COF de Asturias, a considerar que actualmente se asiste a una “burbuja farmacéutica”. En su opinión, “en el pasado se tomaron decisiones pensando en un futuro que no se ha cumplido ni se cumplirá y ello ha colocado a muchos compañeros en situación de inviabilidad económica”.

Las opiniones son subjetivas. La objetividad es cuestión de datos. Y los mismos dicen que entre 2013 y 2014 la red dará cabida a más de 400 nuevas farmacias (ver mapa). ¿Necesarias? Será ese futuro al que aludía Villazón el que dé o quite razones.

El Consejo General se muestra partidario de que toda nueva apertura de botica se sustente en un informe de viabilidad

Algunos profesionales creen que, como ocurre en el sector inmobiliario, España también sufre su ‘burbuja farmacéutica’

Su judicialización es tónica habitual en los concursos de nuevas farmacias, de tal manera que puede considerarse inusual que estas convocatorias se libren de pasar por los tribunales. Andalucía, Baleares, Canarias, Asturias (con su famosa ‘cuestión prejudicial’)… Y Extremadura, que protagoniza el último capítulo.

El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura ha condenado al Servicio Extremeño de Salud (SES) a indemnizar con un millón de euros a una farmacéutica de origen ruso participante del concurso de farmacias de 1999 por no computarle en el baremo de méritos su expediente académico obtenido en el extranjero. Aunque esta profesional resultó adjudicataria de un establecimiento en dicho concurso, el no reconocimiento de sus calificaciones retrasó su posición en el listado de concesionarios y su acceso a una botica de menor interés. En 2012, el Tribunal Supremo dictaminó que su expediente debía haberse valorado e instó a revisar su puntuación. Ante la “imposibilidad de ejecución de sentencia”, la demandante ha sido indemnizada.