Se cerró la semana en bolsa con cierto predominio de las subidas dentro del sector farmacéutico. De los valores que integran el Índice Global, 16 cerraron con ganancias frente a diez que lo hicieron en negativo. Los movimientos más significativos fueron, por el lado positivo, el avance de Zeltia del 8,9 por ciento, mientras que por el lado negativo la caída de Takeda del 4,7 por ciento.
El Índice Global cerró así la semana con una caída del 0,6 por ciento, en línea con el sector. En el acumulado del año este indicador muestra una ganancia del 18,4 por ciento mientras que en la comparación interanual esta asciende al 14,6 por ciento, en ambos casos muy por encima del comportamiento medio de los mercados.
Zeltia cerró una de sus mejores semanas de los últimos meses cotizando actualmente cerca de los 2,8 euros, próximo a su máximo anual. Su evolución en este periodo ha sido predominantemente plana, pero a partir del pasado mes de abril comenzó a dibujar una línea ascendente cuya intensidad se ha ido acentuando en las últimas semanas. En este periodo Zeltia ha multiplicado su valor, situándose entre los más rentables de la muestra, si bien hay que considerar que partía de niveles excepcionalmente bajos en relación con sus cotizaciones históricas. Se trata de un valor con un amplio potencial alcista (actualmente cotiza muy lejos de sus referencias históricas) con un perfil ascendente que previsiblemente podrá mantener en el corto y medio plazo.
Entre el resto de valores de farmacéuticas españolas integrantes del Índice Global predominaron las ganancias, ya que tan solo Grifols, compañía especializada en hemoderivados, cerró en negativo. Las subidas oscilaron entre el 3,3 de Rovi y el 6,1 de Faes. Este último cotiza actualmente en 2,5 euros, su máximo interanual tras varios meses de suave ascenso.
En la comparación interanual, presenta una ganancia del 100 por cien, situándose entre los valores de la muestra más rentables. Almirall se anotó una subida en estas últimas sesiones del 4,7 por ciento, cotizando en 9,6 euros, en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo mostró una primera fase de intensa subida que le llevó a marcar un máximo anual a mediados de mayo en 10,74 euros; a partir de entonces Almirall ha venido dibujando una línea horizontal sin grandes oscilaciones.
Bayer cerró la semana repitiendo cotización. En los últimos 12 meses este valor ha venido ganando posiciones de forma casi ininterrumpida, llegando a marcar un máximo anual el pasado mes de agosto cuando superó los 90 dólares. En las últimas semanas ha ido perdiendo algunas posiciones aunque básicamente se ha mantenido plano consolidando las elevadas ganancias generadas en los meses previos (30 por ciento). De cara a su posible comportamiento en el corto y medio plazo, señalar que su tendencia actual es de consolidación, comportamiento que previsiblemente mantenga en los próximos meses.
Novartis fue uno de los valores que cerró en negativo, retrocediendo un 1,8 por ciento. Analizando su evolución en el último año se observan dos fases claramente definidas: hasta el pasado mes de mayo Novartis dibujó una línea de fuerte subida que le llevó a marcar su máximo anual en 73,6 francos suizos, con una ganancia en seis meses del 32 por ciento. A partir de ese momento su evolución cambió, entrando inicialmente en un periodo de corrección e inmediatamente en la fase de consolidación en la que se encuentra. A corto y medio plazo es previsible que Novartis mantenga este patrón si bien, a mayor plazo, Novartis debería retomar la senda de crecimiento ya que se trata de un valor con un amplio potencial alcista.
Roche mantuvo prácticamente su posición, subiendo tan solo un 0,3 por ciento. Actualmente cotiza por encima de los 24 francos suizos, situándose en la franja superior de su rango de variación del último año. Su perfil en este periodo ha sido muy similar al de otros valores ya mencionados: hasta el pasado mes de mayo Roche fue ganando posiciones aceleradamente, alcanzando una ganancia en seis meses de casi un 50 por ciento. A partir de entonces su gráfica muestra un desplazamiento lateral sin presentar una senda clara de evolución.






































