Los farmacéuticos de hospital ven con incertidumbre la modificación de la Ley del Medicamento por la que la dispensación ambulatoria de fármacos en las farmacias de los hospitales se equipara a la dispensación mediante receta médica en las oficinas de farmacia. José Luis Poveda, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), analiza para EG el nuevo RDL.
Pregunta. ¿Ha hablado Sanidad con la SEFH sobre este asunto?
Respuesta. No. Cuando salió el RDL 16/2012 hablamos con el ministerio y les transmitimos que incluía los Servicios de Farmacia, y que, por tanto, había que tener en cuenta el coste de los tratamientos, pues era ya casi un tema de la salud pública al incluir, entre otros, fármacos para el VIH/sida.
P. En su momento, la SEFH calificó de “oportuna” la corrección de errores que sacó del RDL 16/2012 el copago farmacéutico hospitalario. ¿Cómo valora ahora su reintroducción en los DH?
R. Existe una variabilidad muy importante por comunidades a la hora de dispensar medicamentos DH en los hospitales. Debido a las distintas instrucciones, en algunas son 89 medicamentos, mientras que en otras no llegan a dos. La nueva normativa va a ser un problema importante para algunas.
P. ¿Qué va a suponer este cambio en términos económicos?
R. La reflexión del copago en el hospital va a conllevar problemas importantes de adecuación de estructuras para poder llevarlo a cabo. El importe que se pueda recoger de ese copago, comparado con el coste de los fármacos, va a ser poco más que testimonial.
P. ¿Y en términos de racionalización del consumo?
R. En el ámbito ambulatorio el copago racionaliza el consumo, pero los fármacos de DH ya tienen un control explícito desde los hospitales. De ahí que no solo vaya a generar un problema para el sistema. Desde el punto de vista del control y la concienciación del ciudadano, el pago por este servicio no aumentará la racionalización del consumo de medicamentos.
P. ¿Han solicitado una reunión con el ministerio?
R. Sí, para clarificar la situación, entendiendo que se ha producido un desplazamiento de especialidades de DH, además de por cuestiones económicas, por motivos de control y seguimiento. Hay que establecer y valorar cuál es la solución más idónea desde el punto de vista de la accesibilidad de los pacientes y normalizar la situación en las comunidades autónomas.
P. ¿Qué propuesta pondrá la SEFH sobre la mesa?
R. Que se normalice el número de fármacos que están en estos momentos clasificados de DH y que están siendo dispensados en hospitales. A partir de ahí, que se haga un cambio de denominación en su etiquetaje para que sean de Uso Hospitalario. Si una comunidad decide que, por la racionalización de su uso, por su control y por el estrecho vínculo que permite con los prescriptores, el modelo de dispensación es más eficiente pasa por los servicios de Farmacia del hospital, lo lógico sería cambiar la clasificación. Así quitaríamos este copago que va a ser un problema para muchas regiones.
P. ¿Otro listado de DH?
R. Sanidad ya sacó un listado que solo incluía 14. Dada la variabilidad que hay, lo lógico sería que el procedimiento fuera el mismo. Procede un análisis de la situación y un periodo de normalización para que el acceso a los medicamentos sea igual con independencia de donde viva el ciudadano.
P. ¿Y si no es posible?
R. Las otras soluciones serían, o bien una vuelta de estos medicamentos a la oficina de farmacia, lo que supondría ir a la contra de la política autonómica que decidió llevarlos al hospital, o bien articular un sistema que permita el copago en los hospitales.
P. ¿Qué problemas supondría implantar este cambio?
R. Los implicará para los propios hospitales, que tendrán que arbitrar el procedimiento de pago de los usuarios, a través de tasas o mediante otra vía. Y si todo estuviera normalizado no pasaría nada. Teóricamente no tendría que haber problemas si todos los servicios de Farmacia dispensaran lo mismo. Pero esto no ocurre.






































