i. g. Madrid | viernes, 22 de junio de 2012 h |

La regularización de los pagos ni siquiera ha llegado en 2012 para algunas farmacias, como las de la Comunidad Valenciana. Pero es que, además, ha resultado solo un espejismo para otras, que ya sufren retrasos cuando se acaba de atravesar el ecuador del presente ejercicio. Este es el caso de los farmacéuticos de las Islas Canarias y, ahora, también de los boticarios del archipiélago balear, que todavía no han cobrado la factura de abril, un pago que asciende a unos 16 millones de euros y que debió realizarse el pasado 20 de mayo.

El Gobierno de Baleares comunicó al colectivo la imposibilidad de hacer efectivo este abono por “problemas de tesorería”, una situación que ya se ha extendido a las recetas de mayo, que vencieron el 20 de junio. Al margen de estas dos facturas impagadas en 2012, la botica balear todavía debe cobrar, a través de los ICO, tres mensualidades del año pasado. La deuda acumulada asciende, por tanto, a casi 84 millones de euros. Ante esta situación y la “incertidumbre” creada por el incumplimiento reiterado de los compromisos de pago, el COF balear convocó una asamblea, el 21 de mayo, en la que se planteó cobrar el cien por cien de las recetas a los pacientes.

La puesta en marcha de esta medida, sin embargo, se frenó como consecuencia del calendario de pagos propuesto por la Consejería de Salud y Vicepresidencia Económica, que implica el pago a mediados de julio de las recetas de abril y el pago el 1 de agosto de la facturación de mayo. A partir de entonces, se regularizarían los pagos, por lo que se cerraría el año solo con un mes impagado.

Eso sí, en caso de incumplimiento, el colectivo comunicará a la consejería que en el plazo de diez días que los farmacéuticos dejarán de financiar los fármacos. “No se desconvoca, pero no se da ningún día para cobrar los medicamentos si el gobierno cumple”, confirmaron desde el COF balear, cuyos servicios jurídicos siguen estudiando este procedimiento “complicado” de aplicar porque requeriría la denuncia del concierto.

En todo caso, el farmacéutico otorgaría la documentación necesaria para que el ciudadano acudiera a la administración y le reembolsaran lo pagado. Además, el colectivo ya se ha puesto en contacto con varias asociaciones de pacientes que no podrían asumir este pago “para facilitar las cosas en todo lo que sea posible”.

Más farmacias con impagos

En una situación similar se encuentran las farmacias canarias, pendientes también del cobro de sus dos últimas facturaciones. Los representantes del colectivo mantuvieron una reunión en la consejería, el pasado 25 de junio, en la que se les volvió a trasladar el motivo de este retraso: “un problema con las transferencias del Gobierno central”. Todo retraso es “complicado”, según el presidente del COF tinerfeño, Guillermo Schwartz, pero “más este mes” en el que tienen pagas extras según convenio, impuestos y los ayuntamientos recaudan el IBI.

La situación es aún peor para las farmacias de la Comunidad Valenciana, con todas las facturas impagadas desde el mes de febrero. No obstante, la intermediación del alcalde de Castellón, Alfonso Bataller, empieza a dar sus frutos, tras los contactos mantenidos con los consejeros de Sanidad y de Hacienda, Luis Rosado y José Manuel Vela. Ahora, la intención del ejecutivo regional es abonar las recetas impagadas de febrero antes de que finalice junio y saldar el resto de la deuda en julio a través de los “hispabonos”.

El propio Rosado mostró públicamente su disposición a “solucionar lo antes posible” la deuda y, para lograrlo, anunció que se recurrirá al mecanismo financiero que el Gobierno central establezca los próximos meses. El problema es que el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy no parece tener intención de impulsar este instrumento de financiación extraordinario pensado para las comunidades autónomas, al menos, hasta que amainen las presiones de los mercados registradas la semana pasada sobre España. Además, según ha advertido, este mecanismo no saldrá gratis, sino que llevará apareja la exigencia de nuevas medidas para las regiones que lo suscriban.

Por otra parte, los boticarios de Castilla-La Mancha, al igual que ocurre con los baleares, están pendientes de las líneas de crédito ICO, con las que deben cobrar antes de final de mes la deuda acumulada de 2011, a excepción de la factura del pasado mes de diciembre. De esta forma, darían ‘carpetazo’ a las facturas impagadas desde julio a noviembre, eso sí, renunciando a la reclamación de intereses de demora, financieros y costas judiciales.