redacción Barcelona | viernes, 26 de octubre de 2012 h |

Todo comenzó en 1953, cuando Stewart Adams y su equipo de la compañía Boots decidieron empezar a investigar un analgésico que fuera más efectivo que la Aspirina. Una investigación que terminó dando sus frutos en 1962, hace ahora cincuenta años, cuando se presentó por fin la patente de Ibuprofeno.

Una vez registrado el producto, los ensayos clínicos comenzaron en 1966 para, tres años más tarde, lanzar Brufen, para el tratamiento de la artritis reumatoide. No fue hasta 1983 cuando Ibuprofeno consiguió la licencia como OTC, que empezó entonces a comercializarse con el nombre de Nurofen. Indicado para el dolor de cabeza, el dolor neurológico de carácter leve, el dental, el muscular, el postquirúrgico y el menstrual, el Ibuprofeno ha conseguido situarse a día de hoy como un líder claro dentro del mercado de los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE).