El paso de la adolescencia a la edad adulta, ya de por sí difícil, se complica todavía más si la persona en cuestión sigue algún tratamiento médico ya que, a las complicaciones normales que surgen en esta etapa de transición, se une el hándicap de tener también que cambiar de médico.
Por eso, conscientes de esa realidad, el Hospital Universitario de Móstoles acaba de abrir una nueva consulta, ‘Endocrinología de la transición’, dirigida a la atención de aquellos pacientes con patologías endocrinológicas que deben empezar ya a tomar decisiones de forma autónoma sobre su salud. El objetivo de esta iniciativa, apoyada por los resultados de varios estudios médicos internacionales publicados en revistas científicas, es dar a estos pacientes una atención personalizada en este periodo vital de sus vidas para, entre otras cosas, intentar reducir el alto porcentaje de abandonos de tratamientos que se suele producir en esta etapa de la vida y que puede acarrear un mayor número de complicaciones posteriores. En diabetes mellitus, por ejemplo, se calcula que hasta un 60 por ciento de los pacientes abandona el tratamiento en esta etapa.
Esta nueva consulta de transición se realiza en las consultas externas de Pediatría y en ella participan María Jesús Ceñal, pediatra-endocrino, y Alberto Fernández, endocrino, ayudados de tres enfermeras, dos de ellas de Endocrinología y Nutrición Clínica y una tercera pediátrica. Las consultas se realizarán una vez al mes y tendrán una duración mínima de 20 minutos por pacientes. En cuanto a los criterios de derivación, serán los profesionales del Servicio de Endocrinología Pediátrica los que decidan quiénes son los pacientes idóneos para acceder a esta consulta.
Respecto a las patologías que se tratarán en esta nueva consulta de transición, desde el hospital señalan algunas como la diabetes mellitus, la obesidad, patologías tiroideas —hipertiroidismo, nódulos tiroideos, cáncer de tiroides e hipertiroidismo—, patologías suprarrenales como la hiperplasia suprarrenal congénita, hipogonadismo, hiperandrogensimo e hiperprolactinemia, hiperparatiroidismo, patología hipofisaria o el síndrome de Turner, si bien esto dependerá del tipo de paciente y de los casos que se vayan presentando en el centro.






































