Tras los resultados de las elecciones generales y antes de entrar en el análisis más profundo, me asaltan una serie de dudas importantes ¿tienen la suficiente madurez nuestros políticos para entender los resultados de los comicios? ¿Serán capaces de ya no solo entenderlos sino de reproducir en un gobierno estable lo que les piden los españoles?
En estos días postelectorales hemos escuchado de todo, desde declaraciones vacías completamente de contenido a discursos responsables, pasando por arengas trasnochadas y sin ningún sentido ni responsabilidad.
Por ahora más de lo mismo, sin ningún atisbo de que las cosas van a cambiar cuando tienen que cambiar, sí o sí. Hemos hablado mucho de la necesidad de diálogo y de entender lo que está pasando. Hemos escrito mucho de la responsabilidad política. Y el momento ha llegado y es como habíamos dibujado: un panorama político sin mayorías donde la suma de muchos hará el todo. Donde habrá que ceder, escuchar y pactar. Solo por ahí España tendrá un futuro estable y en el que todos ganaremos. Se acabó el gobernar por real decreto, llega la hora de los pactos. Y esto me lleva a mis reflexiones iniciales, a la madurez de los políticos, los nuevos y los viejos. Y mi preocupación crece.
España necesita un futuro para la mayoría, en serio, con ilusión, contigo. Curioso. La suma de los lemas de campaña nos da la clave de lo que realmente necesitamos. Ahora, señores políticos, póngase de acuerdo y a trabajar que hay mucho por hacer.






































