Director de El Global viernes, 13 de febrero de 2015 h
Cuando escucho la palabra borrador inevitablemente mi mente viaja a un mundo paralelo en el que descansan cientos de textos que nunca llegaron a ver la luz o que tan solo existieron en la mente de algún ministro, director general o técnico de un ministerio. Brillantes ideas o auténticos disparates que por una razón u otra se quedaron en la categoría de borrador, o de borrador de borrador. Este estado parece que es en el que se sumirá el Real Decreto de Precios y Financiación, una crucial normativa que dormirá el sueño de los justos si no cambian mucho las cosas.
Otra de las iniciativas que ha perdido fuelle en las últimas semanas y que tampoco tiene mucha pinta de salir adelante es el anunciado acuerdo entre industria farmacéutica, hacienda y sanidad para fijar un techo de gasto. Del éxtasis inicial se ha pasado a un “intenso periodo de reflexión activa”, en palabras de Antoni Esteve. Otro borrador de acuerdo, real decreto o pacto entre caballeros que muere en la orilla. Y es una pena, porque la iniciativa es importante y necesaria al dotar a ambos actores, industria y sanidad, de cierta estabilidad.
El Plan Nacional contra la Hepatitis C, por el contrario, sí que tiene toda la pinta de que verá la luz y se materializará en un texto pensado, discutido y consensuado con todas las partes implicadas. El ministro ya ha anunciado que el borrador está listo. Ahora toca consultas. Después un texto definitivo que según se desprende de las declaraciones de Alfonso Alonso, va a llevar los nuevos tratamientos a decenas de miles de pacientes. Al final, se tratará al universo de gente que preveían los hepatólogos. Demostración innegable de que en estos casos, lo mejor es escuchar a los que saben.
Y para terminar, un borrón. El que suponen las subastas de medicamentos y que el Tribunal Constitucional se esfuerza en alargar. Entiendo que hay mucho trabajo, pero como ya hemos dicho en otras ocasiones, se trata de un asunto crucial para muchos sectores. Las cercanas elecciones a la Junta de Andalucía hacen todavía más necesaria una resolución a este tema que ya está tardando demasiado. Y mientras tanto, continúan los problemas.
Con el techo de gasto se ha pasado del éxtasis a un “intenso periodo de reflexión activa”
@Antonionietos






































