Antonio Nieto Director de El Global | viernes, 13 de noviembre de 2015 h |

Dentro de pocas semanas se cumplirá un año desde que Alfonso Alonso tomara posesión como ministro de Sanidad sustituyendo a Ana Mato. La primera decisión a la que se enfrentó por aquel entonces era la elección del que tendría que ser su número dos. La marcha de Pilar Farjas dejaba vacante una de las posiciones claves dentro del ministerio, la de secretario general de Sanidad. Y entonces llegó Rubén Moreno. Y, a mi juicio, Alonso acertó. Imagino que bien asesorado, colocó en el puesto a una persona con un amplísimo conocimiento del sector y con una cualidad importante, venía sin alforjas, sin cuentas pendientes, con la idea de trabajar contrarreloj para liberar a la sanidad española del inmovilismo en el que parecía estar sumida. Y entre los dos, con un trabajo de inmersión importantísimo, lograron ir desbloqueando uno a uno todos los asuntos pendientes y los que se fueron encontrando o les fueron explotando.

Con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, Moreno cesa como secretario general de Sanidad. Las urnas nos dirán si su partido tendrá opciones de volver a gobernar y será el mismo grupo político el que decida si cuenta con él o no para futuras responsabilidades dentro de la sanidad española. En caso de que así fuera, será una buena decisión.

El único pero que podríamos ponerle a su gestión serían la no aprobación del Real Decreto de Precios. El sector ha vivido pendiente de esa resolución, se han aportado ideas, hemos conocido dos borradores pero finalmente no ha salido adelante. Su importancia es innegable, de ahí que se les podría haber requerido algo más para haber podido aprobarlo durante esta legislatura. El caso es que queda pendiente para el futuro gobierno un texto prácticamente definido que seguramente sea revisado, corregido y aumentado y, esperemos, cuente con el consenso de todos los agentes del sector de acuerdo con el nuevo escenario político que viviremos en España.

El único pero a la gestión de Rubén Moreno podría ser la no aprobación del RD de Precios y Financiación