Redacción Madrid | jueves, 11 de octubre de 2012 h |

Según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013, la dotación para investigación civil alcanzará los 5.562 millones de euros, frente a los 5.633 de 2012. De esa cantidad, la Secretaría de Estado de la I+D recibe 4.144 millones de euros, un 5,1 por ciento más con respecto a los presupuestos en curso. Pero lo que podría ser una excelente noticia ha sido calificado por el PSOE y por los científicos como una “operación de maquillaje” que esconde otro tijeretazo a la I+D: recorta un 15 por ciento las subvenciones mientras los préstamos, que en los últimos años no se han ejecutado en su totalidad y han vuelto al Tesoro, crecen un 19,5 por ciento.

Las consecuencias de este reparto son obvias hasta para la secretaria de Estado de I+D, Carmen Vela. “No es este el presupuesto que me hubiera gustado presentar”, reconoció al comienzo de su comparecencia ante la Comisión de Economía y Competitividad del Congreso para explicar las cuentas de su departamento. Aseguró, además, que trabajará para elevar el peso de las subvenciones y para conseguir que los préstamos se concedan a un tipo de interés Euribor (1 por ciento) en lugar del 6 por ciento actual.

Las condiciones en las que se conceden los préstamos permitieron, por ejemplo, que en 2011, según denunció la Confederación de Sociedades Científicas Españolas, los investigadores dejaran de percibir 3.016 millones de euros, que se devolvieron al Tesoro Público. Y no ha sido la única vez que esto ha ocurrido.

El Carlos III

La no ejecución de los préstamos puestos a disposición de las empresas también está detrás del presupuesto del Instituto de Salud Carlos III, dependiente de los ministerios de Economía y Sanidad. Mientras la dotación del CSIC para el año que viene baja un 1,6 por ciento, el Carlos III lo hace en un 4,6 por ciento, pasando de 293,4 a 279,9 millones de euros. Dentro de su partida, la secretaria de Sanidad, Pilar Farjas, reconoció en la Cámara Baja que la partida destinada a concesión de créditos blandos para entidades privadas se ha quedado reducida a la cuantía estimada de las necesidades financieras para los préstamos que se concedieron en 2009 y 2010.

Para explicarlo, la secretaria general de Sanidad señaló que las empresas destinatarias de los créditos —Laboratorios Rovi, Altia, Laboratorio Sanifit, Fundación Alicia Koplowitz, Instituto Grifols, Laboratorios Esteve, Alentia y Bial Industria farmacéutica— devolvieron los préstamos al no ejecutar los proyectos. “No parecía coherente que en 2009 y 2010, cuando España estaba aumentando la deuda pública, financiásemos con deuda créditos blandos a entidades privadas. Así pues estamos priorizando los servicios públicos, priorizando la investigación en nuestros servicios públicos y priorizando el liderazgo del Instituto de Salud Carlos III y de todas las líneas de investigación que allí se desarrollan”, dijo.

La partida más relevante del Carlos III es la destinada a financiar transferencias de capital, que prevé una dotación de 110,55 millones de euros, un 5,91 por ciento menos que para este año. De ellos, 66,23 millones irán al Fondo de Investigación Sanitaria.

Las transferencias corrientes bajarán un 6,01 por ciento: 108,7 millones que se distribuirán entre los Ciber (30,11 millones) y el Programa de Recursos Humanos y Difusión de la Investigación Biomédica del FIS (26,65 millones de euros). Entre las fundaciones que integran el Carlos III, solo el CNIC sufre un descenso presupuestario, al pasar de 15,6 a 14,8 millones de euros. El CNIO mantiene su dotación de 20,3 millones.