Esta semana en el debate Toma Medicina! se hablaba de la necesidad de analizar si las medidas liberalizadoras contribuyen a universalizar y a facilitar la accesibilidad. En el caso de las farmacias, en España 22.000 farmacéuticos ofrecen sus servicios de dispensación y seguimiento de los medicamentos, un debate que se abrió hace cinco años desde Bruselas cuando la Comisión Europea exigió a España la liberalización de su sector farmacéutico. . Ahora el conflicto se reabre, y para comentarlo, asistieron al debate Julio Zarco, secretario del Observatorio de la Adherencia al Tratamiento; Mariano Avilés, presidente de la Asociación Española de Derecho Farmacéutico y Carlos Giménez Crouseilles, experto en el mercado farmacéutico. Sobre la mesa se ponía que esta posibilidad que plantea el anteproyecto de Ley de Servicios Profesionales abre la puerta a que las grandes superficies puedan adquirir farmacias, algo que no creará puestos de trabajo y que sin embargo, sí puede perjudicar a los pacientes.
Otro tema del que se hablaba en el programa era el polémico cierre de las urgencias en Castilla La Mancha. Ante esta idea, Julio Zarco comentaba que es necesario evaluar la rentabilización de los servicios sanitarios, y estudiar la optimización. Mariano Avilés, por su parte, decía “que la gente no entienda estas medidas como castigos sobre sus derechos fundamentales”, ya que, aunque se debe estudiar cada una por separado y sus consecuencias, en muchos casos son necesarias.
Además, cada comunidad autónoma tiene sus particularidades, pero también cada municipio. A pesar de lo importante de la equidad, “hay que dar los servicios adaptados a las características demográficas de la sociedad”, puntualizaba Zarco.
Por su parte, Carlos Giménez ponía en duda que estos recortes fueran los mejores, ya que opina que es posible que existan otras partidas sobre las que reducir, más que en guardias y atención sanitaria. De esto se deducía un punto en el que todos los contertulios estaban de acuerdo: “el gobierno ha de ajustar con fundamento”.
El siguiente tema a tratar en el debate fue, como no podía ser de otra forma, el euro por receta. Tema en el que Julio Zarco recalcaba la importancia de plantearse la dimensión de la medida. Mariano Avilés recordaba que “Cataluña empezó con esta medida de forma muy valiente porque nunca, desde los Pactos de la Moncloa, se había planteado la contribución directa del ciudadano en la Sanidad”. Sin embargo, no contradice lo expuesto por Carlos Giménez: “que cualquier medida sea común en todas las comunidades autónomas”.






































