Marta Riesgo Madrid | viernes, 06 de febrero de 2015 h |

En 2013 el gasto en innovación tecnológica en el sector farmacéutico se contrajo un 0,5 por ciento respecto al año anterior, según los últimos datos incluidos en la Encuesta sobre Innovación en las Empresas publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta sitúa al sector farmacia como el tercero en cuanto a innovación tecnológica se refiere, por detrás de los vehículos de motor y las compañías que ofrecen servicios de I+D, aquellas a las que se recurre cuando se opta por la externalización de esta actividad. En concreto el sector farmacia representa el 7,9 por ciento del gasto, frente al 8,4 registrado en 2012.

En total, el gasto en innovación tecnológica alcanzó los 13.233 millones de euros en el año 2013, lo que supuso un descenso del 1,3 por ciento respecto al año anterior. Asimismo, el 26 por ciento del total de empresas españolas de 10 o más empleados tuvieron al menos una innovación tecnológica o no tecnológica en el periodo 2011-2013, frente al 25,9 por ciento del periodo 2010-2012. En cuanto a las ramas de actividad que tuvieron mayor porcentaje de empresas innovadoras, el sector farmacéutico ocupa el segundo lugar, con un 73,1 por ciento, por debajo del 87,5 por ciento de la industria del petróleo. En este sentido, el sector farmacia se mantiene respecto al año anterior.

Las comunidades autónomas que tuvieron mayor gasto en innovación tecnológica en el año 2013 fueron Comunidad de Madrid (33,7 por ciento sobre el total nacional de gastos), Cataluña (23,4 por ciento) y País Vasco (10,8 por ciento). El gasto en innovación tecnológica se redujo respecto al año anterior en todas las comunidades, excepto en Comunidad Valenciana (que registró un aumento del 92,0 por ciento), Islas Baleares (8,1 por ciento), y Andalucía (0,8 por ciento).

Descenso en la I+D

Por otro lado, el INE también presentó la Estadística sobre Actividades de I+D, en las que se registra un descenso del 2,8 por ciento en los gastos totales en I+D en España. Desde que comenzó la crisis la tendencia de estos indicadores se ha invertido en España y a partir del año 2009 (un descenso del 0,7 por ciento) comenzó una etapa de descenso que llego a alcanzar el 5,6 por ciento y que continuó durante 2013. Una evolución negativa que no han seguido los principales países de nuestro entorno, tal y como apuntó durante la presentación de estos datos Juan Mulet, director general de Cotec. Mulet mencionó el ejemplo de Alemania y Francia, que, al contrario que España, su inversión en I+D no ha dejado de crecer desde 2009 hasta 2013, con una media de crecimiento en estos cinco años del 4,42 y del 2,82 por ciento, respectivamente.

Para Mulet, “esta pérdida de capacidad en I+D+i hará más difícil para España abordar la reindustrialización que exige el mercado global y fomentar un emprendimiento capaz de generar alto valor añadido”. Por sectores de ejecución, el sector privado fue el que representó un mayor porcentaje sobre el gasto total en I+D del país, con el 53,3 por ciento mientras que el sector público representó el 46,7 por ciento restante. En cuanto a la variación del gasto en I+D ejecutado entre 2012 y 2013, la caída del gasto total en España del 2,8 por ciento es resultado de la media entre la caída del 3 por ciento que se ha producido en el sector público y la caída de un 2,7 por ciento en el sector privado.

Una de las principales novedades que incluyen los datos de la institución pública es que, por primera vez desde el comienzo de la crisis, el sector privado, con un 46,9 por ciento, financió las actividades de I+D en mayor medida que el sector público, con un 45,7 por ciento, y los fondos procedentes del extranjero lo hicieron en un 7,4 por ciento restante. En 2012, el sector público todavía era el que más financiaba, con un 47,1 por ciento, seguido del sector privado, con un 46,2 por ciento, y por los fondos procedentes del extranjero, que financiaron el 6,6 por ciento. En opinión del director general de Cotec, “esto es lo normal en tiempo de crisis” ya que, puntualizó, “no era entendible lo que estaba ocurriendo hasta ahora”.

Por tamaños de empresas, las de diez a 49 empleados que realizan I+D son las que más han disminuido durante el periodo 2008-2013, con una caída del 44,2 por ciento, mientras que las de 50 a 249 empleados cayeron un 22,6 por ciento y las de más de 250 empleados disminuyeron en un 16,5 por ciento. Para Mulet “el desmantelamiento de este tejido empresarial, formado por empresas que apuestan por la innovación como base para su competitividad y que es fundamental para nuestro país, está hipotecando nuestro futuro desarrollo”.

En cuanto al personal, en 2013 un total de 203.302 personas se dedicaron a actividades de I+D, en equivalencia a jornada completa (EJC), de las cuales 123.225 eran investigadores. La mayor parte de los investigadores sigue trabajando en el sector público, un 64 por ciento (78.314), frente a un 36 por ciento (44.911) que trabajan en el sector privado. Al analizar la variación en el número de investigadores respecto al año anterior se observa que el total disminuyó un 2,8 por ciento, que corresponden a una caída del 4,1 por ciento en el sector público (81.625 investigadores en 2012) y del -0,5 por ciento en el sector privado (45152 investigadores en 2012).

País Vasco líder en I+D

Por comunidades autónomas, las que dedicaron un mayor porcentaje de su PIB a actividades de I+D, por encima de la media nacional del 1,24 por ciento, fueron el País Vasco (2,09 por ciento), Navarra (1,79 por ciento), Madrid (1,75 por ciento), Cataluña (1,50 por ciento). En el otro extremo, las regiones que menor porcentaje dedicaron fueron Baleares (0,33 por ciento), Canarias (0,50 por ciento) y Castilla-La Mancha (0,53 por ciento).

Con respecto al gasto registrado el año anterior, las dos únicas comunidades que en 2013 presentaron tasas de crecimiento fueron Extremadura (un 0,9 por ciento) y Madrid, que parece que se ha estabilizado después de caer un 8,7 por ciento en 2012 con un pequeñísimo incremento que hace que su tasa de variación se quede en cero. Mientras que las que mayores descensos registraron en 2013 respecto al año anterior fueron Castilla y León (14 por ciento), Cantabria (12,8 por ciento) y Castilla-La Mancha (12,6 por ciento).