El volumen de gasto total en I+D que se ha realizado en España no se vio en 2010 especialmente afectado por la crisis. Según los últimos datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cifra ascendió de 14.581 millones de euros en 2009 a 14.588 durante el pasado ejercicio, lo que supuso un leve incremento interanual del 0,1 por ciento. Según Juan Mulet, director general de Cotec, el hecho de que en medio de una recesión como la que se vivió el pasado año no se redujera esta cifra es buena muestra de “que el sistema de innovación español comienza a ser más robusto y más sólido que hace unos años”.
A pesar de todo, la débil subida registrada mantiene el gasto en I+D en el 1,4 por ciento del PIB, muy por debajo del 2 por ciento que se ha establecido como objetivo en el seno de la UE. A este respecto, cabe destacar que España se situaba, según los datos Eurostat de 2009, por detrás de países como Estonia, República Checa o Eslovaquia, así como Irlanda y Portugal, aunque se supone que estos dos últimos países han reducido estas partidas de gasto en base a sus dificultades económicas en 2011.
Retroceso del sector privado
De los nuevos datos facilitados por el INE, destaca el hecho de que es la Administración la que más ha tirado del gasto en investigación, con una subida de su aportación que se ha situado en el 0,9 por ciento. Así, de los 14.588 millones de euros que se destinaron a estas actividades en 2010, 6.804 procedieron del sector público, cifra que representó un 46,6 por ciento del total gastado.
Por su parte, la iniciativa privada aportó casi el 43 por ciento (unos 6.271 millones), con lo que redujo su peso un 0,8 con respecto a 2009, año en el que financió un 43,3 por ciento de la I+D que se hizo en nuestro país, y a 2008, donde las empresas tuvieron un peso del 44,9 por ciento. Esto podría tener relación con el hecho de que el número de empresas que realizan I+D haya descendido un 15,6 por ciento en 2010, aunque la caída se concentra en las empresas de menos de 49 trabajadores.
En todo caso, la tendencia decreciente de la aportación de la iniciativa privada al gasto de I+D contrasta con los mensajes que se han lanzado en los últimos tiempos en los foros en los que se trata de la colaboración público-privada, y en los que se ha apuntado la necesidad de que la iniciativa privada pase a financiar dos tercios de la investigación que se hace en nuestro país. Concretamente, en la Estrategia Estatal de Innovación ya se aludió a la necesidad de que las empresas tendrían que aumentar su inversión en 6.000 millones de euros en este ámbito de cara a 2020 si se quería revertir la actual proporción.
Para ello, será clave la recuperación de la capacidad de gasto del sector farmacéutico. La industria del medicamento, pese a que mantiene su segunda posición en la tabla de gasto en investigación por ramas de actividad, solamente por detrás de los servicios de I+D, ha visto como su peso se ha reducido un 5,3 por ciento entre 2009 y 2010. “La industria farmacéutica es una de las que más peso tiene y una de las que más cae, por lo que eso ha repercutido bastante en la caída del gasto empresarial”, afirmó Fernando Cortina, subdirector general de Estadísticas para Empresas del INE, que estuvo acompañado en el acto de presentación de los datos por la subdirectora adjunta, Belén González, y la jefa de Área de Indicadores de Ciencia y Tecnología del INE, Esther Vaquero.
Esa caída del gasto empresarial no se ve correspondida en los datos relativos a la ejecución de proyectos en I+D. El sector privado usó 7.506 millones de euros de los 14.588 que se gastaron en 2010, seguido de la enseñanza superior, con 4.123 millones. La Administración, por el contrario, solamente ejecutó 2.930 millones de euros.
Gasto regional
Por otro lado, los datos desglosados por las diferentes comunidades autónomas muestran que Madrid lidera la clasificación por regiones, con un gasto de 3.854 millones de euros, cantidad que representa el 2 por ciento de su PIB. La segunda cifra de gasto más importante es la que registra Cataluña, con 3.227 millones (un 1,6 por ciento de su PIB), aunque País Vasco, con 1.305 millones, y Navarra, con 365, destinaron una proporción mayor de su PIB a I+D: el 1,9 por ciento.
Las cuatro regiones apuntadas son las únicas que superan la media nacional de casi el 1,4 por ciento y las que se acercan al objetivo del 2 por ciento marcado en el contexto comunitario. Eso sí, el hecho de que otras siete comunidades autónomas, Andalucía, Cantabria, Aragón, La Rioja, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Asturias, ya se encuentren por encima del 1 por ciento fue valorado “positivamente” por los expertos.






































