La industria farmacéutica asentada en España comienza a presentar signos de agotamiento. Las continuas reducciones de precios impulsadas desde 2010 han deteriorado su capacidad financiera y están comenzando a suponer una amenaza para la propia innovación. Para constatarlo solo hace falta echar un vistazo a los datos sobre inversión en I+D presentados por Farmaindustria: la inversión del sector bajó de los 1.000 millones en 2011, algo que no ocurría desde 2007.
Concretamente, la estimación realizada por la patronal apunta a un volumen de inversión de 974 millones en 2011, frente a los 1.034 millones registrados el año anterior. Con esta caída (un 5,3 por ciento) se rompe la tendencia alcista que se inició en 2004 y que se ha visto truncada por la necesidad de los distintos gobiernos de PSOE y PP de introducir medidas de ajuste presupuestario dictadas por Bruselas. “La inversión ha bajado como consecuencia del fuerte impacto sobre las compañías de las medidas de contención del gasto farmacéutico adoptadas en 2010 y 2011”, concluyen desde Farmaindustria.
Del desglose de las cifras de gasto se puede además extraer que unos 926 millones de euros fueron gastos corrientes y solo 47 millones fueron gastos de capital. La actividad que más dinero se lleva es la realización de ensayos clínicos, que atrajo unos 470 millones de euros en 2011, seguida de la investigación básica, a la que se destinaron casi 138 millones el año pasado.
En lo que respecta al tipo de investigación, cabe señalar que la mayoría de la inversión fue a parar a actividades de I+D ‘intramuros’, es decir, la que realizan las propias compañías en solitario. A esto dedicaron unos 560 millones en 2011. Por el contrario, las investigaciones realizadas con hospitales, universidades y centros públicos contaron con una dotación de 415 millones.
Respecto al desplome del gasto, cabe señalar su repercusión directa sobre las cifras de empleo. Según el informe de la patronal, la industria contó con un total de 4.490 profesionales dedicados a la I+D en 2011 frente a los 4.689 que trabajaban para el sector en 2010 (un 4,6 por ciento menos). Unido a esto, es preciso señalar que el volumen de empleo en esta área fue el más bajo de los últimos cinco años, aunque las reducciones comenzaron ya a visibilizarse en 2010, año en el que se produjo una caída del 2,6 por ciento con respecto a 2009.
A pesar de los datos negativos en esta parcela, la industria puede sacar pecho con respecto a la cualificación de los puestos de trabajo que ofrece. Así, según la encuesta de Farmaindustria, esta “crece con regularidad año a año”. En total, 3.619 empleados de los 4.490 que trabajaban para las farmacéuticas en 2011 son titulados superiores, o lo que es lo mismo, cuatro de cada cinco empleados en I+D en la industria son licenciados o han terminado un curso de doctorado. En el informe realizado por Farmaindustria se compara este dato con el de 2003, cuando la proporción de titulados superiores apenas superaba el 65 por ciento.






































