El Fondo de Finalidad Financiera (FFF), un nuevo mecanismo de financiación autonómica al que pueden adherirse aquellas regiones que hayan cumplido los objetivos de déficit, ha llegado al ‘rescate’ del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) para, entre ambos, intentar acabar los impagos de facturas farmacéuticas a muchas boticas españolas.
El mejor ejemplo de esta nueva ‘ayuda’ que supone el FFF lo encontramos en Aragón, donde este mecanismo ha permitido acabar con casi tres años de retrasos permanentes de la Administración en el abono de las recetas a sus boticas. “Aragón tuvo ocasión de solicitar el FLA en 2012, coincidiendo con el primer retraso en el pago de la factura a las farmacias, pero rehusó hacerlo y ahora ha tenido que acogerse a este otro mecanismo para solventar las deudas con sus proveedores, que ya no solo son las farmacias”, recuerda a EG Francisco Javier Ruiz, presidente de la patronal farmacéutica de Zaragoza (AFEZ).
Concretamente, la Consejería de Sanidad aragonesa abonó la semana pasada a sus boticas los 25,5 millones de euros que les adeudaba, correspondiente a la factura de diciembre de 2014, junto al pago en “tiempo y forma” de la factura de marzo. Así, con este ‘doble’ pago, la Administración puso a ‘cero’ el contador de una ‘estrenada’ en octubre de 2012, la cual en los últimos tiempos se ha mantenido siempre en un retraso cíclico de una mensualidad.
Precisamente, el presidente de AFEZ recuerda que, tras el primer impago, “nos prometieron ponerse al día en marzo de 2013”, aunque finalmente la ‘promesa’ se ha visto cumplida 24 mensualidades después. Incluso, tirando de hemeroteca, en la carta que por entonces recibieron los colegios farmacéuticos aragoneses avisando de la imposibilidad de afrontar el pago de septiembre de 2012, la Consejería argumentaba “un retraso puntual” que supondría únicamente “una demora de unos días”. Cara al futuro, la farmacia aragonesa es optimista. “La coyuntura económica es mucho más favorable que en 2012, por lo que esperamos que no vuelvan a surgir impagos”, confía Ruiz.
En Baleares, FLA y FFF
Baleares es un ejemplo de cómo ‘agarrarse’ a todos los mecanismos de financiación posibles para intentar llevar al día los abonos a sus farmacias. En los dos últimos años, gracias a las diversas partidas recibidas del FLA, su consejería de Sanidad venía reduciendo periódicamente la deuda con sus boticas —no sin cierta idiosincrasia respecto a plazos y cantidades— hasta que a finales de 2014 pudo poner el contador a cero.
Tras unos meses de “normalidad”, el pago de las facturas del pasado mes de febrero (14,3 millones de euros) sufrió un retraso que fue solventado el 9 de abril ya gracias al FFF. Las recetas de marzo (15,7 millones) también se han abonado a través de este mecanismo que, según ha confirmado la consejería a su colegio farmacéutico “tiene suficientes recursos para pagar con normalidad el resto del año”.






































