Tras la inesperada dimisión de Alberto Torres, por “motivos personales”, José Luis Nájera se ha convertido en el nuevo presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Palencia. Su cargo como vicepresidente en el equipo que encabezaba Torres propiciará que no haya grandes cambios en el funcionamiento del colegio palentino en los dos años y medio que restan de legislatura. Pero su experiencia como investigador (formó parte del equipo del Centro Superior de Investigaciones Científicas que estaba ensayando con éxito una vacuna contra el VIH/Sida) sí se deja notar en uno de los deseos personales que tiene para su nueva responsabilidad: potenciar la labor investigadora de la farmacia comunitaria y, en concreto, de la farmacia palentina.
Pregunta. Tras su acceso a la presidencia, ¿su faceta de investigador queda aparcada?
Respuesta. Pertenecí al equipo investigador del CSIC hasta 2010. Sigo manteniendo una estrecha colaboración con el director de la investigación, Mariano Esteban, presidente de la Real Academia Nacional de Farmacia. Seguimos comentando y analizando los datos que obtuvimos en el ensayo de la vacuna del VIH/Sida, que fueron muy satisfactorios, con un 99 por ciento de respuestas positivas entre los pacientes vacunados. Pero no hubo financiación suficiente para desarrollar una segunda fase, en la que se probaría en un mayor número de pacientes.
P. Pues vayamos a las farmacias. Las necesidades de las boticas palentinas, ¿son las mismas que las del resto de España?
R. La situación es similar en toda la red nacional de boticas. Quizá aquí tengamos que sumar la particularidad de contar con una farmacia rural muy extendida.
P. Hablando de farmacias rurales, recientemente se han iniciado en Castilla y León las ayudas a boticas VEC. ¿Cuántas se beneficiarán de ello en Palencia?
R. Un total de nueve farmacias. Es evidente que estas ayudas contribuirán a su sostenibilidad.
P. ¿Satisfechos por la agrupación de guardias rurales que prevé la nueva orden regional?
R. Estamos contentos con la nueva propuesta, a falta de que se oficialice esa racionalización. Así se podrá mantener el servicio a la vez que se concilia con la vida personal del boticario rural.
P. Durante las negociaciones previas a este orden, el COF de Palencia propuso que las guardias rurales solo atendiesen prescripciones urgentes, ¿verdad?
R. Es un modelo excepcional que se implantó en 2012 en un municipio de las montañas palentinas con el objetivo de conciliar la vida personal del único farmacéutico de la localidad y sustentado un acuerdo con el centro de salud. Efectivamente, el acuerdo consistía en que durante determinadas horas de guardia (localizadas) solo se atenderían situaciones o llamadas en las que el médico hubiese prescrito algo urgente. Este modelo ha funcionado perfectamente y todas las partes están contentas, incluidos los pacientes.
P. ¿Sería un modelo exportable a toda la región?
R. En este caso se llegó a un acuerdo con el ayuntamiento, por lo que consideramos que, si se dan unas características similares, sí podría extrapolarse en zonas con las mismas particularidades.
P. ¿Hay novedades sobre la e-receta castellanoleonesa?
R. No manejamos ningún plazo concreto de implantación. Se ha hablado de pilotajes, fechas aproximadas… Pero nada concreto.
P. Por su condición de boticario e investigador, ¿es fiel defensor de la labor científica que puede jugar la farmacia comunitaria?
R. Por supuesto. Los farmacéuticos seguimos teniendo el reto pendiente de demostrar el valor que tiene nuestra labor. Y para ello, necesitamos disponer de datos de lo que hacemos en nuestro día a día. El trabajo diario en botica ofrece una gran cantidad de resultados que, bien tratados, aportan información valiosísima.
P. Como profesor de la Escuela de Enfermería, ¿también defiende la importancia de la colaboración multidisciplinar?
R. Sí. He comprobado que esa colaboración ya se produce en el ámbito del laboratorio y hay que trasladarla a la Atención Primaria.






































