J. R-T. Madrid | viernes, 27 de septiembre de 2013 h |

Tras toda una vida al frente de la patronal del autocuidado de la salud, Rafael García Gutiérrez ha comenzado una nueva etapa en la Fundación Anefp. Ante los diversos retos a los que se enfrenta, el tesón por conseguir que el autocuidado sea parte de la ciudadanía es su principal caballo de batalla.

Pregunta. Tras su salida de Anefp, ¿cómo está llevando el reto de la Fundación?

Respuesta. Es un reto nuevo para mí. La fundación tiene que conseguir las actividades suficientes para, por una parte, ser útil para la sociedad y, por otro, poder financiarse en tiempos tan difíciles para todos como los que estamos viviendo. La intención de la fundación es ampliar el concepto de autocuidado a los pacientes crónicos y sus cuidadores.

P. Uno de los primeras iniciativas es la organización, junto a Fundamed, del I Foro de Autocuidado. ¿Qué se van a encontrar los asistentes?

R. Se trata de la primera actividad con gran notoriedad y visualización de la promoción de la salud y el bienestar. Habrá más de 20 mesas de trabajo junto a un grupo de talleres y exposiciones desde todos los puntos de vista: económico, social, legislativo… Vamos a tener la presencia de pacientes, autoridades sanitarias e industria relacionada con el autocuidado.

P. Se trata de una iniciativa pionera, ¿cómo surgió?

R. Surgió tras varias conversaciones con Fundamed y gracias al apoyo de la Alianza General de Pacientes (AGP). Coincidimos en la necesidad de ampliar el concepto de autocuidado hacia el paciente crónico y transmitirlo así a los profesionales y asociaciones de pacientes.

P. ¿En qué temas en concreto se va a hacer mayor hincapié?

R. Se van a tratar todos los temas. Desde la importancia de la salud en la felicidad hasta los accidentes leves en el hogar, pasando por los problemas de los pacientes con tratamiento de oxigenoterapia a domicilio. Se va a realizar un repaso general a todos los aspectos que influyen en el autocuidado como concepto amplio.

P. Uno de los retos sanitarios en un futuro cercano es la cronicidad. ¿Qué papel puede desempeñar el autocuidado?

R. El papel es muy importante. El autocuidado trata de responsabilizar mucho más al paciente y sus cuidadores. Esto tiene, por un lado, un impacto al aumentar la calidad de la asistencia en salud a este tipo de pacientes y, por otro, aseguramos un mejor aprovechamiento de los recursos del Sistema Nacional de Salud.

P. La adherencia al tratamiento es fundamental. ¿Cuál debe ser el papel del farmacéutico para que el autocuidado de la salud se desarrolle correctamente?

R. El farmacéutico, tanto en pacientes crónicos como en pacientes con síntomas leves, tiene un papel de consejo, información y control. Es el verdadero director del autocuidado.

P. En las últimas legislaciones se le ha dado potestad a los fisioterapeutas para poder indicar productos sin receta. Parece que las instituciones sanitarias están apoyando al autocuidado, ¿no?

R. Naturalmente, y es de sentido común que este colectivo pueda indicar también estos medicamentos. Esto significa un espaldarazo a la importancia que el autocuidado tiene en el Sistema Nacional de Salud.

P. Uno de sus caballos de batalla siempre ha sido la formación y educación en salud. ¿Servirá este foro para potenciarla?

R. Sin duda alguna. Un tratamiento puede ser maravilloso pero si no se usa correctamente pierde su garantía de calidad. La única forma que se pueda usar correctamente un fármaco es tener la suficiente información para usarlo. Ocurre como con un coche. Puede ser el más seguro pero si lo pones a una velocidad excesiva pierde toda la seguridad de la que disponga. En este foro se dará un toque de atención a los profesionales sanitarios, especialmente a los farmacéuticos, porque son los que dan la mejor información personalizada.

P. ¿Desde la Fundación Anefp se están llevando a cabo más iniciativas de este tipo?

R. Uno de nuestros primeros objetivos es que la información que se traslada desde el laboratorio fabricante hacia los farmacéuticos y el resto de profesionales sea clara, concisa y correcta.