Redacción Barcelona | viernes, 01 de marzo de 2013 h |

La falta de adherencia se ha situado, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un problema de salud pública. Por ello, el debate sobre la adherencia, que tal y como la define la OMS es “el grado en que el comportamiento de una persona se corresponde con las recomendaciones acordadas con un prestador de asistencia sanitaria”, no podía estar ausente de Infarma 2013. Así, el 5 de marzo, tendrá lugar la jornada ‘El reto de la adherencia terapéutica: estudio multidisciplinar sobre el papel del profesional’, donde participarán como ponentes Julio Zarco, asesor editorial de Gaceta Médica, y Ángel Garay, presidente del COF de Guipúzcoa.

Una de las líneas de discusión es “una adecuada comunicación entre el profesional sanitario y el paciente es esencial para que se produzca un cumplimento terapéutico adecuado”, dijo Garay. En este sentido, cree que “el farmacéutico presenta una serie de ventajas que pueden facilitar la mejora a la adherencia terapéutica, como la proximidad al paciente y su entorno familiar”.

Además, el farmacéutico es el último profesional sanitario con quien el paciente mantiene contacto antes de iniciar el tratamiento, algo idóneo para valorar el grado de adherencia, detectar causas de incumplimiento e intervenir para mejorar la adherencia a los tratamientos. “Se pretende demostrar que en una patología de alta prevalencia como es la hipercolesterolemia, por ejemplo, la adherencia no están tan directamente condicionada a la marca o al genérico del fármaco que se utilice, sino mas bien a las intervenciones que pueden hacerse por los profesionales”, aseguró Zarco.

Abordaje multidisciplinar

El abordaje del paciente incumplidor tiene que ser multidisciplinar y de forma coordinada, en el que participen todos los agentes de la cadena sanitaria. “Tiene que ser un abordaje individualizado y mediante una combinación de estrategias desarrolladas por el farmacéutico, como la educación sanitaria, la información sobre los medicamentos y las patologías y las estrategias conductuales, así como el empleo de sistemas de recuerdo de pauta que han mostrado ser eficaces en la mejora de la adherencia”, sentenció Garay.

Asimismo, es importante que a la hora de la dispensación el farmacéutico aborde el tema de la adherencia, ofreciendo al paciente conocimiento sobre la farmacoterapia y las patologías y, en caso de detectar una baja adherencia al tratamiento, emplee las estrategias complementarias necesarias para mejorarla. Sobre este particular, Garay explicó que esto “permitirá detectar pacientes con problemas de adherencia, detectar las causas e intervenir sobre ellas y mejorar la salud del paciente”.