el global Bruselas | viernes, 31 de enero de 2014 h |

La vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Agenda Digital, Neelie Kroes, ha dado la bienvenida al apoyo del Parlamento Europeo al Plan de Acción de e-Salud 2012-2020, que identifica barreras que impiden el uso de soluciones digitales en los sistemas sanitarios europeos. Este plan está llamado a mejorar la asistencia sanitaria, acercando la e-Salud a los usuarios y dándoles herramientas para mejorar el control sobre su propia salud.

El plan también ha sido diseñado para aprovechar las Tecnologías de la Información y la Comunicación en un doble ámbito: no solo por su potencial a la hora de ahorrar costes a los sistemas, sino también para multiplicar su potencial innovador. A pesar de la crisis, el mercado de la telemedicina creció de los 9.800 a los 11.600 millones de dólares entre 2010 y 2011, y se espera que el mercado mundial de la ‘salud móvil’ (teléfonos con aplicaciones útiles en el entorno sanitario) llegue a mover 17.500 millones de dólares para el año 2017. Algunos gobiernos de la UE están gastando hasta un 15 por ciento de sus presupuestos en la asistencia sanitaria.

El informe sobre el Plan de Acción de e-Salud 2012-2020, realizado por la eurodiputada española Pilar Ayuso, apoya la idea de que la e-salud puede afrontar los principales retos a los que hoy se enfrentan los sistemas sanitarios europeos: envejecimiento, cronicidad, movilidad de pacientes y profesionales sanitarios y la estrechez, cada vez mayor, de los presupuestos sanitarios. Desde este punto de vista, el informe señala que la e-Salud puede reducir los tiempos de espera y mejorar las condiciones de trabajo y el acceso a los servicios de salud para las personas que viven en zonas remotas y escasamente pobladas.

Ayuso también hace énfasis en la necesidad de garantizar la interoperabilidad de los sistemas europeos y eleva recomendaciones en ámbitos como la formación de los profesionales de la salud, la I+D en e-Salud, la cooperación entre los Estados miembro y la importancia de reforzar la seguridad jurídica en los asuntos más polémicos: protección de datos, confidencialidad, privacidad y responsabilidad. La Eurocámara ha incidido particularmente en la necesidad de que la Comisión Europea adopte un papel de liderazgo en el establecimiento de normas internacionales y un marco de interoperabilidad.

Esta asignatura es, de hecho, una de las tres acciones específicas de la Agenda Digital. Las otras dos se abren en los campos de la telemedicina y el acceso de los pacientes a sus datos.

E-salud e inequidades sanitarias

El informe no solo tiene como objetivo proporcionar servicios de alta calidad y seguros para el paciente; también funciona para los profesionales. En particular, Ayuso solicita que pacientes y profesionales se involucren antes y durante el desarrollo de las aplicaciones. La e-Salud, según la eurodiputada, solo funcionará correctamente y en toda Europa si refuerza a los usuarios finales y refuerza la confianza en que los servicios pueden ser aún mejores en el futuro.

La EPHA ha llamado la atención sobre un vínculo fundamental, a menudo pasado por alto: el existente entre la e-salud y las desigualdades en salud. Por ello, solicita que esta estrategia se integre en las políticas sanitarias de los estados y concretamente en las destinadas a garantizar la cohesión y la equidad. Asimismo, también pide que contribuya a mejorar la ‘alfabetización electrónica o digital’ relacionada con la e-Salud, lo que incluye desde el mero uso de las nuevas tecnologías hasta las habilidades de lectura y escritura y el conocimiento de la información sanitaria.