| lunes, 29 de octubre de 2012 h |

La aplicación en las farmacias catalanas del euro por receta y del nuevo copago farmacéutico provocaron que durante unos siete días, comprendidos en los últimos cuatro meses, las llamadas realizadas por los farmacéuticos para solventar dudas y presentar quejas registrasen picos de más de 5.000 contactos. A este respecto, en declaraciones a Europa Press, el vicepresidente del Consejo de Colegios Farmacéuticos de Cataluña, Francesc Pla, precisó que los principales problemas se produjeron entre el 23 y el 30 de junio, cuando entró en vigor el euro por receta, y cuando se empezó a aplicar el nuevo copago a los pensionistas este mes de octubre.

El servicio de atención telefónica a los colegiados, sufragado por los propios colegios, tuvo que “cuadriplicarse” durante algunos días. De este modo, según Pla, se llegó a contar con unas 60 personas respecto a la quincena que es habitual. Eso sí, el vicepresidente de los farmacéuticos catalanes evitó cifrar el coste de la atención telefónica para “no dar una imagen victimista”.

Dificultades

A pesar de ello, el volumen de llamadas efectuadas por las 3.100 farmacias que existen en Cataluña hizo que, en los días concretos con más tráfico, solo se pudieran atender por debajo del 30 por ciento, frente al 99 por ciento que se contestaban anteriormente. Así, tal y como indicó Pla, las medidas decretadas por Generalitat y Gobierno “han tensionado a las personas y a los sistemas” informáticos, una situación tiende a normalizarse.

No obstante, frente a las entre 200 y 250 llamadas diarias que se producían habitualmente antes del euro por receta, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, por ejemplo, recibe a día de hoy entre 400 y 500. Sobre este punto, Pla consideró que parte de los errores y consultas se produjeron por la “excesiva precipitación” en la puesta en marcha de las medidas, y recordó que las caídas puntuales que han sufrido los sistemas informáticos han afectado directamente a las dispensaciones.