Apenas unas semanas después de su puesta en marcha, la implantación del euro por receta en la Comunidad de Madrid ya ha originado una de las consecuencias que se vaticinaba con anterioridad: el desplazamiento de pacientes madrileños a boticas de localidades limítrofes a la región para eludir esta tasa impositiva al retirar sus recetas. En este sentido, diversas farmacias ubicadas en zonas limítrofes de las provincias de Toledo, Segovia y Guadalajara han confirmado a EG que desde el pasado 1 de enero están dispensando un mayor número de recetas emitidas por el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) de las que suele ser habitual. “Ya en diciembre recibimos bastantes llamadas de pacientes preguntando si en las farmacias de Toledo estarían exentos de abonar el euro adicional y, tras la entrada en vigor de la medida, sí estamos recibiendo una mayor cifra de pacientes de localidades madrileñas vecinas”, indica Francisca Rivas, titular de una botica en Villarrubia de Santiago, un municipio toledano que dista pocos kilómetros con la Comunidad de Madrid.
No solo las boticas de Toledo están notando estos desplazamientos. También en municipios limítrofes de las provincias de Guadalajara y Segovia, como en el pueblo segoviano de El Espinar. La farmacia de Jaime García en esta localidad ya solía dispensar recetas emitidas en Madrid “a pacientes que están de paso en el pueblo”, pero reconoce que en estas últimas semanas están recibiendo a pacientes “que acuden expresamente a El Espinar a retirar aquí su receta”. Otro ejemplo: las boticas de Azuqueca de Henares, ubicada a seis kilómetros de localidades madrileñas, como Meco, también confirman a EG una mayor recepción de llamadas de pacientes madrileños en los días previos a la entrada en vigor de la tasa y mayor número de visitas de estos pacientes tras su reciente puesta en marcha.
Pese a estos ejemplos, desde los colegios farmacéuticos de las provincias colindantes se descarta hablar todavía de desplazamientos masivos y, en consecuencia, de una práctica habitual. “Pensábamos que esta posibilidad iba a tener más repercusión”, valora Ignacio Romeo, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Guadalajara.
Todavía sin e-receta
La solución para evitar estos desplazamientos pasa por la implantación de la receta electrónica en la Comunidad de Madrid. O, al menos, de forma prioritaria en aquellas localidades madrileñas fronterizas, como así solicitó el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid al conocerse el pasado mes de noviembre la próxima implantación de dicha tasa.
Sin embargo, la Consejería de Sanidad de Madrid sigue sin implantar las prescripciones electrónicas en los centros de salud de estos municipios, mientras que sus farmacias sí disponen ya de red privada virtual, gestionada por el colegio de farmacéuticos regional, sobre la que se canalizarían estas prescripciones. En concreto, desde el colegio madrileño se recuerda que estos establecimientos “están listos para albergar recetas electrónicas, a falta de recibir prescripciones de sus centros de salud para verificar el sistema”, tal y como indicaba a EG su vocal de oficina de farmacia, Jaime Acosta.






































