El motivo principal para adoptar esta medida es disminuir la frecuencia de visitas y racionalizar los recursos

El sistema sanitario español necesita cambios urgentes para reducir el déficit y aumentar la sostenibilidad

| 2010-01-15T16:12:00+01:00 h |

arturo Díaz del campo

Madrid

La necesidad de un cambio urgente para fomentar una mayor sostenibilidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS) vuelve a tomar forma tras el estudio realizado por las consultoras McKinsey y la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) que se presentó a finales del pasado año. En él, se muestran los principales problemas de un sistema sanitario cada vez más deficitario y para el que, incluso, se menciona la posibilidad de instaurar el copago en las visitas al médico en el marco de la sanidad pública, tal y como hacen muchas aseguradoras privadas, con el objetivo de moderar la demanda de asistencia, que es uno de los indicadores que más afectan a los costes sanitarios.

Sobre este aspecto, cabe destacar que el estudio refleja que si se estableciese este sistema, como lo han hecho la mayoría de las aseguradoras privadas que operan en nuestro país, se vería reducido el número de visitas y, como consecuencia de ello, disminuiría el gasto sanitario y del colapso en las consultas médicas.

En este sentido, desde Asisa afirman que el copago “está desde los inicios” de la actividad de la empresa y “obedece a una justicia distributiva”. Según esta aseguradora, no se trata de incrementar las primas sino de que los asegurados participen en su siniestralidad “y no penalicen a aquellos que no están haciendo uso de los servicios de la póliza”. Con ello, Asisa invita “al asegurado a que haga un uso racional de los servicios”, lo que repercute en el gasto sanitario.

En esta misma línea se posicionó el director del departamento de I+D, Productos y Servicios de la aseguradora médica DKV, Francisco Villagrasa, que destacó que otro de los objetivos que se persiguen con el copago por visita médica dentro de las aseguradoras privadas es “disminuir la frecuencia de uso” por parte de los pacientes.

Sin embargo, aunque la mayoría de aseguradoras privadas tienen instalado el copago en sus servicios, no todas cobran una tasa por visita a sus asegurados. Éste es el caso de AXA, donde el 80 por ciento de los contratos está excluido el copago. Desde AXA opinan que esta medida no solucionaría por sí sola los problemas de sostenibilidad del SNS actual, ya que estiman que “el problema de la sanidad pública es algo mucho más profundo. Nuestra Administración, sea del signo político que sea, tiene que abordar la reforma del SNS con urgencia y con una perspectiva de visión a medio y largo plazo”.

Pese a ello, desde Asisa aseguraron que en caso de instaurarse el copago en la sanidad pública las aseguradoras privadas no deberían verse afectadas.