Casi cuatro meses después de su nombramiento, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, y el secretario general del ministerio, Rubén Moreno, mantuvieron el pasado miércoles su primer encuentro con la comisión permanente del Consejo Asesor de Sanidad. Pero lejos de ser una primera toma de contacto, la reunión de tres horas de duración entró muy al detalle en algunas de las líneas de trabajo de este organismo, fundamentalmente en la necesidad de potenciar la investigación sanitaria y la innovación.
“La investigación sanitaria tiene un nombre y un apellido que la cualifican y diferencian de cualquier otra forma de investigación”, señaló a este periódico el vicepresidente del Consejo Asesor de Sanidad, Julio Sánchez Fierro. A su juicio, el dotarla de “identidad propia” dentro de la acción de investigación española (es decir, potenciar la investigación sanitaria, y no solo la investigación como tal) es “una necesidad” tanto para el Sistema Nacional de Salud como para los pacientes. La misma necesidad hay, para Sánchez Fierro, de impulsar la estrategia de innovación, que según dijo, “requiere un planteamiento colaborativo del sector público y privado”.
No fue el único asunto sobre la mesa. El Consejo Asesor hizo entrega al ministro de todos los trabajos realizados en estos años, y le puso al día de los informes que actualmente se encuentran en proceso. El primero de ellos persigue una atención integral y continuada a los pacientes, con especial énfasis en algunos, como los oncológicos. Su planteamiento es el de poner el acento, no tanto en la especialidad, sino en el paciente en su conjunto.
“No encierra un planteamiento de microespecialización, sino una atención comprensiva del conjunto de atenciones que demanda un paciente, con la atención muy puesta en los resultados en salud”, explica Sánchez Fierro. Este informe, que espera que pueda estar terminado en breve, podría “ayudar a introducir un nuevo aire en la forma de gestionar la sanidad”. También está a la espera de la finalización el informe del Consejo sobre el baremo por daños sanitarios, que lleva ya acumulado más de un año y medio de trabajo y que, según destacó Sánchez Fierro, ha contado con todas las partes interesadas y sociedades científicas.
Habrá que esperar más para conocer alguna conclusión de uno de los informes más ambiciosos del Consejo Asesor: el relativo al sector farmacéutico. Durante la reunión de la semana pasada, se trasladó al ministro el estado de los trabajos, que continúan en una fase de análisis y recepción de las aportaciones del sector, con la idea de hacer una descripción completa de la situación del mismo, desde la investigación y la fabricación de fármacos hasta los procesos de farmacovigilancia, pasando por su distribución, prescripción y dispensación.
El Consejo Asesor de Sanidad avanzará en estos y otros trabajos, como los encomendados en el ámbito de enfermedades raras (y de especial sensibilidad para el ministerio), en futuras reuniones. La próxima tendrá lugar dentro de varias semanas.






































