La homeopatía es un método terapéutico a base de productos vegetales, animales o minerales y orgánicos. La peculiaridad de este tipo de medicina es que se aplica en función de las particularidades de cada paciente, bajo el principio de ‘similitud’. De todo esto han hablado Fermín Vinaixa, pediatra y director del Centro de Salud Leganés Norte, Mercedes González, vicepresidenta del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, e Isabel Gómez, paciente y miembro de la Asociación de Pacientes Coronarios (Apacor), en la mesa redonda sobre ‘La importancia de la coordinación entre la atención primaria y la oficina de farmacia’, moderada por Miguel Berelli, del Laboratorio Boiron, que patrocinaba la mesa.
Así, Vinaixa puso el acento en que el autocuidado, propio de la sociedad de nuestro tiempo, ha dado una vuelta de tuerca a la antigua concepción de la medicina, que quedaba supeditada exclusivamente al médico. Ahora la sociedad adopta hábitos saludables, como hacer ejercicio o cuidar la alimentación y ahí se enmarca el principal reto, que según el especialista es que el paciente sea responsable de sí mismo y que tome las riendas de su propia salud. “Una persona es capaz de saber cómo se encuentra y el médico tiene la obligación de explicar al paciente qué tomar, las particularidades de cada medicamento y qué dosis es la adecuada”, argumentó. La relación entre el médico, el paciente y el farmacéutico adquiere relevancia, ya que la sintonía respecto a este tipo de medicamentos trae consigo que el tratamiento sea el adecuado.
Isabel Gómez, paciente crónica y usuaria de medicina homeopática, asegura que ella más que nadie conoce su cuerpo, que éste es sabio y que le informa, y se lamenta de la escasa información que existe sobre esta medicina alternativa, de la que muchos médicos y farmacéuticos aún no tienen conocimiento. “Voy al médico y no sabe de que le estoy hablando, pido mis medicamentos en la farmacia y les tengo que explicar qué son”, manifestó al tiempo que matizó que muchas veces los médicos no dedican el tiempo necesario para escuchar al paciente y prescribirle un medicamento concreto o simplemente una dieta adecuada.
Mercedes González por su parte hizo hincapié en que no hay que olvidar que la homeopatía es un medicamento, que es curativo, y que por ello sólo puede ser prescrito por un profesional de la medicina y dispensado por farmacéuticos. Por tanto, hay que desconfiar de los medicamentos que lleguen por otras vías que no sean éstas.
Médico, farmacéutica y paciente coincidieron en que la homeopatía es complementaria y simbiótica. Eso quiere decir que no hay que elegir, sino compaginar. Y para ello es importante el conocimiento y la información. Ése sigue siendo el principal reto.






































