C. R. / C. A. Madrid | viernes, 06 de septiembre de 2013 h |

Desde que se anunció, el copago por renta se ha visto sometido a una fuerte presión mediática y política que ha llevado a magnificar su efecto, en algunas ocasiones, y a minimizarlo, en otras. Lo primero se vio en julio de 2012. Tras su debut, el Ministerio anunció a bombo y platillo una reducción del gasto del 23,93 por ciento… Irreal, porque no tenía en cuenta el efecto acopio que había tenido lugar un mes antes. El cómputo bimensual, como puso de manifiesto este periódico (ver EG nº 576), apuntaba a matizar el entusiasmo oficial hasta que la situación del gasto se normalizara. Doce meses después se ha dado la situación contraria. Sanidad ha tenido que tirar de los datos de 2011 para hacer una comparativa positiva del gasto de julio de 2013. Pero el cómputo bimensual señala que es pronto para pregonar el fin del impacto del copago: sumados junio y julio, la factura y el número de recetas siguen en descenso.

A primera vista, los datos no son esperanzadores. El gasto en medicamentos a través de receta correspondiente al mes de julio pasado ascendió a 794 millones, lo que supone un incremento del 13,68 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior. Con la salvedad del País Vasco —que en su primer mes de aplicación del copago ha reducido su factura un 14,86 por ciento y su número de recetas un 16,79 por ciento—, el repunte de la factura ha sido generalizado en todas las comunidades autónomas, sobre todo en Madrid (30,50 por ciento), Murcia (25,5) y Castilla León (23).

Ello podría deberse al fin del efecto reductor del copago en términos de demanda. Con un crecimiento medio del 9,43, el número de recetas ha crecido especialmente en las tres comunidades líderes de los incrementos de gasto: un 20,13 por ciento en Castilla y León; un 18,62 en Madrid y un 17,72 por ciento en Murcia. Pero lo más factible es suponer que la comparación del mes de julio está distorsionada por el efecto acopio de junio de 2012 que dio lugar a una reducción inusual del gasto al mes siguiente, afectando a la comparación con julio de 2013.

Otro dato interesante es el que se refiere al gasto medio por receta. Esta variable, la más afectada por la ausencia de nuevas medidas en política farmacéutica (por ejemplo, la orden de precios de referencia) ha crecido en términos positivos por primera vez desde junio de 2010: concretamente un 3,89 por ciento, con picos superiores al 10 por ciento en Madrid; al 9 por ciento en Canarias y al 6 por ciento en Baleares. Sólo Cataluña registró un descenso del gasto medio: un 3,73 por ciento sobre julio de 2012.

Junio+Julio

Sin embargo, si en julio de 2012 era pronto para echar las campanas al vuelo y propagar el impacto positivo del copago por renta en términos de ahorro, también es pronto ahora para extraer conclusiones en base a estos datos. Según el análisis llevado a cabo por EG, el gasto conjunto de los meses de junio y julio de 2013 es, aún, muy inferior al registrado en esos mismos meses de 2012, lo que permite concluir que el efecto del copago se mantiene.

Este cómputo bimensual arroja una evolución negativa tanto del gasto farmacéutico (un 7,64 por ciento) como del número de recetas prescritas (8,44 por ciento). Por el contrario, el gasto medio aparece en positivo en la suma de ambos meses (un 0,87 por ciento).

La factura bimensual otorga un respiro a las comunidades aparentemente más afectadas en el mes 13 del copago: en lugar de un gasto positivo superior al 30 y al 23 por ciento, las facturas de Madrid y Castilla y León pasan, respectivamente, a decrecer un 5 por ciento. Murcia, por su parte, pasa de un 25 a un -7 por ciento. La explicación, de nuevo, está en la demanda: en la suma de ambos meses, el número de recetas de Murcia bajó un 9,49 por ciento; un 8,88 en Madrid y un 4,28 en Castilla y León.

Los datos de la factura farmacéutica de julio y la creatividad de la contabilidad llevada a cabo por el Ministerio de Sanidad, que optó por incluir en su nota de prensa la comparación del gasto de julio de 2013 con el de julio de 2011, indica que estamos ante unos meses muy complicados para hacer una interpretación objetiva y fiable de los datos mensuales.

Habrá que esperar hasta final de año para poder concluir de manera clara cuál ha sido el impacto del copago una fez finalizado su primer año de vida. La factura de agosto no será de mucha ayuda y generará nuevas dudas. Ciertamente, el impacto del efecto acopio por el copago habrá desaparecido, pero habrá que tener en cuenta que en agosto de 2012 tuvo lugar otro aprovisionamiento de medicamentos entre los ciudadanos: el que se generó justo antes de la entrada en vigor de la desfinanciación.

Lo que sí ofrecen los datos de julio de 2013 es una fotografía clara de cómo está hoy el gasto farmacéutico en comparación a hace 10 años. A fecha de hoy, el gasto medio es un 12 por ciento inferior al que se registraba en 2003. El gasto es solo un 6 por ciento superior. Y aunque el número de recetas per capita ha experimentado un crecimiento del 8,4 por ciento, el gasto farmacéutico per capita se ha reducido un 4 por ciento.