alberto cornejo Alicante | viernes, 10 de mayo de 2013 h |

En el affaire que vive la farmacia valenciana, como consecuencia de los reiterados impagos y la publicación del polémico Decreto-ley 2/2013, dos son las partes que siempre se encuentran en primera plana del mismo: la consejería de Sanidad de Comunidad Valenciana y el Consejo Autonómico de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Sin embargo, existen otros organismos que, por la afectación directa de estas cuestiones a sus representados, también están viviendo “al día” todo lo que acontece al respecto. Es el caso de la patronal farmacéutica de Alicante (Apefa), cuyo presidente, Ángel Vives, analiza en esta entrevista estos tiempos convulsos para la farmacia valenciana.

Pregunta. Una vez publicado el Decreto-ley 2/2013, ahora la consejería de Sanidad quiere acercar posturas con la farmacia valenciana. ¿Llega tarde el acercamiento?

Respuesta. Por supuesto. El diálogo debe practicarse antes de dibujar el escenario en el que se va a negociar. Si una de las partes cambia continuamente las reglas a su antojo, entonces no hay negociación. Hay imposición.

P. Aunque se abra este diálogo, ¿la opinión de las patronales valencianas sigue siendo de total oposición a este decreto-ley?

P. Es inconstitucional, por lo cual la única solución que atisbamos es su retirada y suspensión de su aplicación. Y, una vez retirado, negociar un concierto con las partes implicadas sin ningún tipo de ataduras. Cualquier negociación supeditada a la vigencia del Decreto-ley 2/2013, o a posteriori, es hacerlo con la espada de Damocles sobre nuestras cabezas.

P. En estas reuniones, la Generalitat solo reconoce como interlocutores a los colegios farmacéuticos. ¿Cree que, por el alcance del tema, también deberían estar presentes las patronales?

R. Ahora que implantar la transparencia está tan de moda en política, entiendo que por supuesto debería ser así. En una verdadera negociación, deberíamos estar presentes, ya que por ley representamos al cien por cien de las oficinas de farmacia regionales. Además, nosotros podríamos negociar sin la atadura del cobro de las recetas, lo que nos otorgaría más libertad para la negociación.

P. ¿Les mantienen los colegios farmacéuticos puntualmente informados de las negociaciones?

R. Los colegios nos informan, pero no tan a menudo como quisiéramos, aunque también es cierto que en este último año tan reivindicativo para la farmacia valenciana sí se ha intensificado el diálogo entre ambas partes. Por la parte de Apefa, puedo confirmar que el colegio de Alicante siempre nos tendrá a su lado en todos esos momentos en los que el sector requiera mostrar su unanimidad frente, por ejemplo, al grave problema de los impagos. Nosotros defenderemos nuestra independencia y seremos implacables en nuestras reivindicaciones.

P. Y pasan por…

R. Pago de la deuda por parte de la Generalitat y cobro de los intereses moratorios. Y firmeza en la defensa del modelo farmacéutico y en el mantenimiento del binomio titularidad-propiedad.

P. El decreto-ley abre la puerta para que otras entidades, no solo los colegios, pueden negociar la concertación con la Administración. ¿Se plantearían las patronales hacer uso de esta posibilidad?

R. Lo que realmente tenemos que hacer todos es luchar para la derogación de este decreto ley, dado que merma las atribuciones de los farmacéuticos, y no perder energías en discutir las disposiciones de una norma que, desde ese punto de vista, no viene más que a intentar fracturar la cohesión del sector farmacéutico. Yo no me como caramelos envenenados.

P. Hablemos de impagos. ¿Qué sensación deja el nuevo retraso que ha sufrido la farmacia valenciana con la factura de febrero?

R. La sensación es desoladora. De los tres pagos que deberíamos haber recibido en 2013, ya se han producido dos incumplimientos. Ello da una idea de lo grave que puede llegar a ser la situación de aquí a final de año. Desde luego, una situación insostenible para pequeñas empresas como son nuestras farmacias.

P. Pese a huelgas, diversos calendarios de pagos y demás actuaciones, la deuda, lejos de aminorar, sigue creciendo. ¿No cree que poco o nada se ha avanzado?

R. Tenemos rabia e impotencia. Parece mentira la poca sensibilidad de los representantes políticos con el problema que han generado. No nos pagan y nos lo ‘agradecen’ imponiendo la aplicación del DL 2/2013.

P. ¿Una nueva huelga podría despertar la sensibilidad de la Generalitat?

R. Las huelgas han sido útiles y han demostrado la unión y capacidad de respuesta del sector frente a la Administración, si bien supuso un gran desgaste empresarial.

P. ¿Y adoptar otro tipo de posibles actuaciones?

R. Disponemos de informes jurídicos que avalan otras actuaciones de mayor contundencia. Según el criterio de los juristas, el farmacéutico está obligado a dispensar pero no a financiar el medicamento. Vamos a actuar en este sentido, recurriendo a los tribunales en derecho del boticario a dispensar medicamentos sin financiar su coste. Eso sí, facilitando al paciente el mecanismo de reclamación frente a la consejería de sanidad, que es la que debe financiar los fármacos.