el global Madrid | jueves, 30 de abril de 2015 h |

En el nuevo espacio sociosanitario, la dependencia copa un lugar destacado. Una cuestión que, en el ámbito farmacéutico, queda latente con la proliferación de eventos en las que se aborda el papel del farmacéutico ante este nuevo paradigma. El último de ellos fueron las II Jornadas Andaluzas de Atención Farmacéutica en Ortopedia y Productos Sanitarios organizadas los días 24 y 25 de abril en Granada por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof) y el colegio farmacéutico provincial, en las que boticarios andaluces pudieron conocer las últimas novedades en apoyo, consejo y atención farmacéutica a pacientes dependientes, en especial aquellos afectados por el Alzheimer, así como a sus cuidadores.

En este sentido, se puso sobre la mesa el papel que puede ejercer el farmacéutico comunitario como detector precoz. Al hilo de esto, se examinaron los beneficios que ha aportado el proyecto Radares, una experiencia piloto puesta en marcha en las farmacias de Barcelona, que contempla diferentes actividades dirigidas a identificar personas mayores en riesgo de aislamiento ante la eventual aparición de una patología neurodegenerativa como el Alzheimer o la demencia senil. “Los farmacéuticos comunitarios de Barcelona intervenimos desde la doble vertiente profesional; como agentes de salud en un establecimiento especializado, y como vecinos integrados en el tejido social del entorno” explicó Montserrat Gironés, vocal de Ortopedia del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona.

Otra de las participantes en estas jornadas fue María Dolores Almagor, de la Federación Granadina de Alzheimer, quien también apoyó que “la farmacia está llamada a ser un recurso más para los cuidadores informales, ya que son una puerta de acceso al sistema sanitario, cercana y accesible”. Además, incidió en que “estos cuidadores acuden a las farmacias más por las necesidades de sus enfermos que por ellos mismos, y estas deberían de servir no sólo como dispensadoras de medicamentos, sino como detectoras de situaciones de posibles patologías que debieran derivarse a otros profesionales”.